Un grupo de aproximadamente 50 ex funcionarios de seguridad nacional de Estados Unidos envió una carta el martes al Congreso exigiendo que los legisladores aprueben cuanto antes una versión «limpia» de la renovación de la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA). La autorización actual vence el próximo día 20, fecha en la que las agencias de inteligencia estadounidenses perderían una herramienta fundamental para la recopilación de datos.
La Sección 702 de la FISA permite a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) interceptar comunicaciones de sospechosos de espionaje o terrorismo extranjero que transitan a través de empresas estadounidenses de telecomunicaciones e internet. Con el regreso de los legisladores a Washington tras su receso la próxima semana, la propuesta para extender la ley por 18 meses enfrenta un margen de tiempo sumamente estrecho.
Entre los firmantes de la misiva se encuentran figuras de alto perfil como el ex director de Inteligencia Nacional, James Clapper, y el ex director del FBI, Christopher Wray. En el documento, subrayan: «No podemos permitirnos que la comunidad de inteligencia pierda esta herramienta esencial para la seguridad nacional, ni siquiera por un solo día».
Aunque el ex presidente Donald Trump y su equipo de seguridad nacional han respaldado públicamente la renovación sin condiciones, la postura dentro de la bancada republicana en la Cámara de Representantes sigue dividida. Algunos defensores de la privacidad y legisladores liberales exigen reformas sustanciales como condición para la prórroga, lo que añade incertidumbre a una aprobación rápida.
El riesgo de vincular políticas ajenas
Los ex funcionarios advirtieron explícitamente en la carta contra la posibilidad de vincular esta legislación con debates políticos irrelevantes. Actualmente, algunos congresistas republicanos intentan condicionar la renovación de la FISA a temas polémicos sobre derechos electorales, mientras que los defensores de la privacidad han expresado su fuerte rechazo a que el gobierno federal compre información a intermediarios de datos privados.
«No podemos arriesgar la renovación de la Sección 702 vinculándola a otras iniciativas políticas que requieren un debate por separado», señala la carta. Los firmantes sostienen que cualquier asunto adicional debería tratarse a través de canales independientes.
Previamente, la Junta de Supervisión de Privacidad y Libertades Civiles (PCLOB) publicó un informe técnico que avala el uso de la Sección 702 desde su última extensión en 2024. Sin embargo, la composición actual de dicha junta ha sido cuestionada; los críticos señalan que, tras el despido de los comisionados demócratas bajo la administración Trump, el organismo cuenta actualmente con una representación mayoritariamente republicana.