La Universidad Estatal de Weber, en Utah, ha restringido la participación de ponentes en su Conferencia Unity anual, prohibiéndoles abordar temas de política de identidad y de diversidad, equidad e inclusión (DEI, por sus siglas en䣵), según un informe de 404 Media.
Menos de 72 horas antes del inicio de la 27.ª edición de la Conferencia Unity, titulada “Redacted: Navigating the Complexities of Censorship” (Redactado: Navegando las complejidades de la censura), los organizadores notificaron a los participantes que no debían tomar partido respecto a legislaciones o políticas. El incumplimiento de esta directriz resultaría en la eliminación de sus nombres de la agenda oficial del programa.
Jessica Oyler, entonces vicepresidenta de Acceso y Éxito Estudiantil, envió un correo electrónico a los ponentes afirmando que el evento no era una conferencia académica “real”. Alegó que, debido a que el evento era financiado por la división de asuntos estudiantiles y no por la de asuntos académicos, las declaraciones y materiales no estarían protegidos por la libertad académica bajo las leyes de Utah.
Presión legislativa sobre el financiamiento universitario
La postura de la universidad se produce tras la aprobación de la ley HB 261 en Utah, una normativa diseñada para retirar fondos a las instituciones públicas que se sospeche que aplican marcos de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) en sus procesos de admisión o contratación.
404 Media informó que el equipo legal de la universidad adoptó una interpretación restrictiva de la ley. Esta interpretación sugiere que la libertad académica no se extiende a estudiantes o personal cuando los programas carecen de un financiamiento específico liderado por el profesorado.
Legislaciones similares se han implementado en Texas, Florida, Alabama e Iowa con el fin de frenar las iniciativas de DEI. Aunque estas leyes se centran principalmente en el financiamiento, cada vez se utilizan más para limitar la enseñanza en las aulas.
Sarah Herrmann, profesora asociada de ciencias psicológicas en Weber State, había preparado una presentación sobre el impacto de la HB 261 en la cultura universitaria. Su estudiante, quien iba a copresentar la ponencia, recibió instrucciones de los organizadores para eliminar cualquier mención al término “DEI” de sus materiales.
“Uno puede imaginarse a los estudiantes que formaban parte del Centro de la Mujer o de centros culturales viendo cómo se cancela su minoría”, comentó Herrmann a 404 Media. “Esto envía un mensaje sobre quién pertenece a la institución y quién no”.
Tras la petición de la universidad, el estudiante investigador se retiró oficialmente de la conferencia. Herrmann señaló que este incidente refleja una tendencia creciente de las instituciones de hacer concesiones para proteger el financiamiento estatal a expensas de la investigación académica.