SAP anunció este lunes su intención de adquirir la startup alemana de inteligencia artificial Prior Labs, como parte de una agresiva estrategia para liderar el sector de la IA especializada en entornos empresariales.
Según informa TechCrunch, el gigante europeo del software planea invertir 1.000 millones de euros —unos 1.160 millones de dólares— en la compañía durante los próximos cuatro años. El objetivo de esta inversión es transformar la startup en un laboratorio de IA dedicado exclusivamente al procesamiento de datos estructurados.
Aunque SAP no ha revelado el precio exacto de la adquisición, diversas fuentes comentaron a Pathfounders que el acuerdo representa una salida muy lucrativa para los fundadores de la startup. Se informa que la operación consistió en un acuerdo "casi íntegramente en efectivo", que proporcionó más de 500 millones de dólares iniciales a los fundadores Frank Hutter, Noah Hollmann y Sauraj Gambhir.
Enfoque en datos tabulares
Prior Labs fue fundada hace apenas 18 meses con un enfoque específico en los modelos fundacionales tabulares (TFM, por sus siglas en inglés). Estos modelos están diseñados para realizar predicciones a partir de datos almacenados en tablas y bases de datos, yendo más allá del simple procesamiento de texto.
TechCrunch señala que esta tecnología podría adaptarse mejor a las necesidades de las empresas que los modelos de lenguaje estándar. Para SAP, que gestiona software crítico para contabilidad, recursos humanos, compras y gestión de gastos, la capacidad de procesar información basada en bases de datos es fundamental.
Este movimiento se produce en un momento complejo para la compañía. Las acciones de SAP han experimentado caídas significativas en 2026, impulsadas en parte por lo que se ha denominado el "SaaSpocalypse".
Asimismo, SAP está adoptando una postura defensiva ante el auge de la IA agéntica. La empresa ha tomado medidas para bloquear ciertos agentes de terceros, limitando el uso de los clientes a unos pocos seleccionados, entre ellos el NemoClaw de Nvidia.
Este giro estratégico responde al sentimiento expresado el pasado febrero por el COO de OpenAI, quien admitió: "aún no hemos visto realmente cómo la IA penetra en los procesos de negocio empresariales".