El viernes, el senador Bernie Sanders arremetió contra la solicitud presupuestaria del presidente Trump para 2027, calificando el aumento propuesto de 500.000 millones de dólares en gasto militar como "una completa locura". La propuesta elevaría el desembolso total en defensa a 1,5 billones de dólares, lo que representa un incremento del 42% respecto a los niveles actuales.
Sanders argumentó que la administración está obligando a las familias trabajadoras a pagar este aumento mediante el recorte de fondos destinados a la atención médica y a programas de cuidado infantil. "Trump quiere otros 500.000 millones de dólares para el ejército, además del billón que ya gastamos", declaró el senador por Vermont. "Necesitamos invertir en nuestra gente, no en más bombas y armas".
Para equilibrar el gasto en defensa, la Casa Blanca ha propuesto una reducción del 10% en el gasto no militar. Sanders criticó el plan, tildándolo de ataque directo a la red de seguridad social en medio de un conflicto que carece de autorización formal tanto del Congreso como de las Naciones Unidas.
Los mercados energéticos reaccionan al bloqueo del estrecho de Ormuz
La disputa presupuestaria coincide con una escalada significativa en el Golfo Pérsico. El presidente Trump anunció que la Marina de EE. UU. comenzará de inmediato a bloquear el estrecho de Ormuz, un punto estratégico marítimo crucial por el que transita el 20% del comercio mundial de petróleo.
Tras el anuncio, los precios del crudo superaron los 105 dólares por barril. Los analistas prevén que el transporte marítimo a través del estrecho permanecerá restringido durante al menos dos meses, incluso en el mejor de los escenarios.
Informes del Wall Street Journal sugieren que la administración también está evaluando realizar más ataques militares contra la infraestructura iraní. El presidente Trump abordó la posibilidad de ampliar el conflicto en declaraciones recientes, señalando las plantas desalinizadoras y las centrales eléctricas de Irán como posibles objetivos.
"Odiaría tener que hacerlo, pero es su agua, sus plantas desalinizadoras, sus centrales eléctricas, que son muy fáciles de alcanzar", afirmó el presidente.
Con el aumento de los precios de la gasolina y la proximidad de las elecciones de mitad de mandato, la presión política sobre la política exterior de la administración se está intensificando. Sanders indicó que tiene la intención de mantener la presión sobre la Casa Blanca, argumentando que la combinación de los crecientes costos energéticos y los recortes presupuestarios internos supone una carga insostenible para los hogares estadounidenses.