Strava se prepara para su oferta pública inicial (OPI) restringiendo el acceso a su plataforma. La compañía ha anunciado que los datos de perfiles y clubes deportivos, que antes eran públicos, ahora requerirán autenticación, bloqueando así a los bots de rastreo que recopilaban información de los usuarios para entrenar modelos de inteligencia artificial.
Según informa TechCrunch, la empresa también está renovando su ecosistema de desarrolladores. Strava eliminará su programa de acceso gratuito por niveles para implementar una tarifa plana de 11,99 dólares al mes por el uso de su API, aunque ha señalado que el precio podría variar según la ubicación geográfica.
Cambio en las políticas de acceso a datos
Estos cambios se enmarcan en una tendencia más amplia en el sector tecnológico, donde las plataformas restringen cada vez más sus datos para evitar que las startups de IA los utilicen sin permiso. Al exigir que los usuarios se autentiquen para ver contenido público, Strava busca detener a los rastreadores que operaban sin autorización, ignorando a menudo los archivos robots.txt.
Aunque la empresa está endureciendo el control sobre sus datos, también intenta estandarizar cómo interactúan los desarrolladores autorizados con su infraestructura. Strava planea implementar soporte para el Protocolo de Contexto de Modelo (MCP), un marco que permite a los asistentes de IA acceder a datos externos de manera estructurada y controlada.
A pesar de este impulso hacia la modernización, la estrategia no ha estado exenta de fricciones. La compañía está retirando puntos de conexión (endpoints) específicos de su API, una decisión que sigue a las restricciones impuestas en 2024 a aplicaciones de terceros, las cuales limitaron su capacidad para mostrar datos de los usuarios. Aquellas medidas provocaron un fuerte rechazo por parte de los desarrolladores, quienes argumentaron que los cambios inutilizaban sus aplicaciones.
Representantes de Strava afirmaron que la comunidad de desarrolladores ha crecido hasta los 241.000 miembros, frente a los 185.000 del año pasado. Para mitigar el impacto de los nuevos cambios en la API, la empresa ha concedido a los desarrolladores un periodo de gracia de 90 días para adaptarse a la nueva estructura de tarifas y a las restricciones de acceso.