La nueva actualización del longevo roguelike NetHack ya está aquí, y mantiene la compatibilidad con MS-DOS a pesar de que Microsoft finalizó el soporte para este sistema operativo hace dos décadas, según informa pcgamer.com.
Microsoft puso fin oficialmente al soporte a largo plazo para Windows 98 y Me en 2006, marcando así el fin de la era de MS-DOS. Sin embargo, la reciente actualización de NetHack sigue siendo funcional en esta plataforma heredada, tal como lo ha sido el juego desde su lanzamiento inicial en 1987.
NetHack ha recibido actualizaciones constantes durante casi 40 años. De hecho, el juego es apenas dos años más joven que el propio sistema operativo Windows.
Más allá de MS-DOS, el equipo de desarrollo continúa ofreciendo un ejecutable oficial para Amiga, una línea de ordenadores personales que desapareció en 1994, según el medio.
Interfaces modernas para una experiencia clásica
Aunque el juego sigue siendo jugable en hardware de hace décadas, los usuarios ahora pueden acceder a una interfaz más moderna a través de un nuevo cliente llamado NetHack 3D. Esta versión ofrece una interfaz de usuario pulida con soporte para ratón y pantallas táctiles en dispositivos móviles.
NetHack 3D utiliza conjuntos de teselas (tilesets) en 2D y menús contextuales intuitivos, permitiendo al mismo tiempo que los jugadores utilicen el modo ASCII original. El software también introduce un novedoso modo en primera persona, aportando una nueva perspectiva a este título de larga trayectoria.
A pesar de estas mejoras gráficas modernas, la esencia de la jugabilidad sigue basada en interacciones complejas y manuales. La profundidad del juego es legendaria; la fuente incluso señala que "sin NetHack, probablemente nunca habría existido Dwarf Fortress".
La importancia histórica del juego queda sellada por su presencia en el Museo de Arte Moderno (MoMA). La última actualización garantiza que este complejo sistema de interacciones entrelazadas siga siendo accesible para los nuevos jugadores mediante clientes modernos, al tiempo que preserva su capacidad de ejecutarse sobre los cimientos mismos de la historia de la informática moderna.