Amazon anunció este martes que Uber ha decidido ampliar su contrato de servicios en la nube con AWS, con el objetivo de trasladar una parte más significativa de su infraestructura de transporte a la arquitectura de chips de Amazon. Según el acuerdo, Uber aumentará el uso de los servidores basados en los procesadores ARM de bajo consumo de la serie AWS Graviton y, simultáneamente, comenzará a probar los nuevos chips de inteligencia artificial de AWS, los Trainium3.
Esta colaboración ha captado la atención del sector, ya que marca un giro estratégico notable en la infraestructura en la nube de Uber. Anteriormente, en 2023, la compañía había firmado acuerdos plurianuales de gran envergadura con Oracle y Google Cloud para migrar la mayor parte de su infraestructura de TI desde sus propios centros de datos hacia estas plataformas.
Un panorama competitivo en plena transformación
Aunque en una entrada de blog publicada el pasado diciembre Uber destacaba sus avances en la migración hacia Oracle OCI y Google Cloud —mencionando específicamente el uso de chips ARM de Ampere en la nube de Oracle—, este nuevo fortalecimiento de su vínculo con Amazon se interpreta como una respuesta directa a la competencia entre estos proveedores. Los analistas señalan que este movimiento no solo debilita la influencia de Oracle en este ámbito, sino que también subraya el esfuerzo de Amazon por cerrar la brecha con fabricantes tradicionales como Nvidia mediante el desarrollo de sus propios chips.
Las relaciones dentro de la industria de los semiconductores son complejas, y el caso de Ampere es un claro ejemplo. La empresa fue fundada por Renee James, exejecutiva de Intel, y Oracle no solo es uno de sus principales inversores, sino que posee cerca de un tercio de sus acciones. Al optar por los chips Graviton y Trainium de Amazon, Uber rompe, en la práctica, las barreras del ecosistema tecnológico que Oracle había intentado consolidar a través de Ampere.
Para AWS, la introducción de los Trainium3 busca reducir los costes de computación en IA y disminuir la dependencia de proveedores de hardware externos. Al ser una de las plataformas de movilidad más grandes del mundo, la migración de las cargas de trabajo masivas de Uber servirá como un banco de pruebas fundamental para que Amazon valide el rendimiento de su tecnología. En un mercado de servicios en la nube cada vez más competitivo, la capacidad de diseñar chips propios se ha convertido en la baza principal para atraer a grandes clientes corporativos.