Uber y Nuro han puesto en marcha una fase inicial de pruebas para un servicio de robotaxis de lujo en San Francisco, permitiendo que empleados seleccionados soliciten viajes a través de la aplicación de Uber.
Los vehículos utilizados en este ensayo son los SUV Lucid Gravity, equipados con el sistema de conducción autónoma de Nuro. Aunque actualmente los vehículos operan en modo autónomo, Nuro confirmó a TechCrunch que un operador de seguridad humano permanece al volante como medida de respaldo.
Este programa piloto es el resultado de un importante acuerdo de asociación e inversión entre ambas empresas anunciado en julio de 2025. Como parte de dicho acuerdo, Uber invirtió 300 millones de dólares en Lucid y se comprometió a la compra de al menos 20.000 unidades del modelo Gravity durante los próximos seis años.
La tecnología detrás de la flota
La flota de robotaxis se basa en el software autónomo de Nuro, impulsado por el procesador Drive AGX Thor de Nvidia. Los modelos Lucid Gravity modificados cuentan con un conjunto de sensores, que incluyen cámaras de alta resolución, radar y lidar de estado sólido, para navegar por entornos urbanos.
Uber también realizó una inversión de cientos de millones de dólares en Nuro para apoyar el desarrollo del servicio. El gigante de la movilidad tiene previsto gestionar y operar este servicio premium, probablemente a través de un socio externo.
Nuro ya ha pasado de las pruebas en circuitos cerrados a ensayos en vías públicas en varias ciudades de Estados Unidos. Actualmente, la empresa cuenta con una flota de ingeniería de 100 SUV Lucid Gravity para recopilar datos de conducción en entornos reales.
Según un reciente documento regulatorio, la producción de estos vehículos especializados para robotaxis está programada para comenzar a finales de 2026. Uber tiene como objetivo lanzar el servicio al público general a finales de este año.