La expansión hacia los viajes
Uber ha dado el salto oficial al sector turístico, permitiendo que sus clientes en Estados Unidos reserven hoteles directamente desde la aplicación gracias a una nueva alianza con Expedia Group. Este movimiento, anunciado durante el evento anual GO-GET de la compañía en Nueva York, brinda acceso a más de 700.000 alojamientos en todo el mundo. Uber planea seguir ampliando este ecosistema a finales de este año, integrando alquileres vacacionales a través de Vrbo y reservas de restaurantes mediante OpenTable.
Más allá del transporte
Además de los viajes, la empresa ha introducido la función 'Shop for Me', que permite a los usuarios realizar pedidos en comercios que no están asociados formalmente a la plataforma. Esta estrategia depende en gran medida de la suscripción Uber One, con un coste de 9,99 dólares al mes. Actualmente, los suscriptores obtienen un 20 % de descuento en una lista rotativa de 10.000 hoteles y reciben un 10 % de reembolso en créditos por sus reservas, una táctica diseñada para fidelizar a los usuarios mediante la combinación de transporte, entrega de comida y viajes.
El director de tecnología de Uber, Praveen Neppalli Naga, explicó la lógica detrás de esta expansión durante un evento reciente de StrictlyVC en San Francisco. Señaló que, mientras que intentos anteriores de crear «super-apps» en Estados Unidos fracasaron al limitarse a añadir servicios sin más, Uber se está centrando en construir una experiencia de usuario coherente. «Pido un Uber, voy al aeropuerto, tomo un vuelo, tomo otro Uber, voy a un hotel, voy a un restaurante», comentó Naga. «Existe un flujo natural que realmente puedes integrar en la aplicación».
Un cambio necesario
Aunque la empresa aún no ha introducido la reserva de vuelos —un servicio que ya probó anteriormente en Europa—, Naga indicó que el objetivo principal es perfeccionar primero la integración hotelera. Este giro estratégico llega en un momento en que Uber enfrenta una presión creciente por diferenciarse, especialmente ante competidores como Waymo, que siguen ganando terreno en el sector de los vehículos autónomos. Al diversificar su oferta, Uber busca integrarse en la rutina diaria de sus 199 millones de usuarios activos, asegurando que la aplicación siga siendo relevante mucho después de solicitar un viaje.
Uber también se está posicionando como proveedor de datos, inversor y plataforma de distribución dentro de la industria de la conducción autónoma. Si bien estos esfuerzos internos son significativos, la compañía prioriza su apuesta por la «super-app» orientada al consumidor para mantener su posición en el mercado. La urgencia de este cambio refleja la necesidad de consolidarse como una herramienta esencial de estilo de vida, más allá de ser simplemente un servicio de transporte.