Bennett Foddy, el desarrollador detrás de títulos de culto como QWOP y Baby Steps, se niega a desinstalar Baldur’s Gate 3 de su disco duro, aunque no tiene ninguna intención de terminarlo. Según informa PC Gamer, el diseñador sigue sintiéndose atraído por el RPG de Larian Studios a pesar de haber chocado contra un muro debido a su inmensa magnitud.
Foddy explicó que su abandono del juego fue una cuestión de volumen. "Era demasiado grande, así que paré", confesó Foddy al medio. A pesar de su falta de progreso, mantiene la enorme instalación en su sistema como algo permanente, reconociendo un apego persistente hacia la experiencia.
Preferencia por los juegos de tipo «friendslop»
Más allá de su progreso estancado en la Costa de la Espada, Foddy destacó un interés específico en lo que él denomina juegos «friendslop». Estos títulos priorizan la conexión social y las experiencias compartidas por encima de las mecánicas tradicionales de completismo o los sistemas de progresión rígidos. Foddy sugiere que su filosofía de diseño a menudo se inclina hacia este tipo de interacciones, donde el valor reside en la actividad en sí misma y no en llegar a los créditos finales.
Esta perspectiva ofrece una visión de la mente de un creador conocido por sus desafíos basados en físicas, diseñados para ser deliberadamente frustrantes. Aunque sus propios juegos suelen exigir una repetición rigurosa, los hábitos personales de Foddy revelan una preferencia por experiencias que no requieren necesariamente una conclusión lineal. Al mantener Baldur’s Gate 3 instalado, conserva un vínculo con el mundo del juego, incluso si ha decidido bajarse de su largo viaje narrativo.