El senador demócrata Ed Markey ha iniciado una investigación sobre siete empresas de robotaxis, exigiendo detalles clave sobre el uso de operadores de asistencia remota (RAO, por sus siglas en inglés). Sin embargo, los resultados ponen de manifiesto una negativa generalizada por parte de estas compañías a revelar con qué frecuencia intervienen en la conducción, lo que ha despertado serias dudas sobre la transparencia y la seguridad de los vehículos autónomos.
La oficina de Markey envió cuestionarios a Aurora, May Mobility, Motional, Nuro, Tesla, Waymo y Zoox (propiedad de Amazon) para entender cómo supervisan sus vehículos de forma remota y en qué circunstancias toman el control. En su informe, el senador calificó esta falta de apertura como una "evidencia de la preocupante ausencia de transparencia en el sector" y subrayó la necesidad urgente de establecer normas regulatorias estrictas.
Límites difusos en la intervención técnica
La investigación reveló diferencias significativas en cuanto a los permisos de control remoto. En su respuesta, Tesla admitió que sus operadores tienen la capacidad de dirigir el vehículo directamente, con un límite de velocidad de 10 millas por hora. Karen Steakley, directora de políticas públicas de Tesla, argumentó en una carta que esta intervención directa es un "último recurso" destinado a ayudar a los vehículos a salir de situaciones complejas sin tener que esperar asistencia física.
Por el contrario, Waymo emplea una estrategia distinta. La empresa señaló que sus agentes remotos solo pueden enviar instrucciones de asistencia, permitiendo que el vehículo avance a un máximo de 2 millas por hora, sin asumir el control directo de la conducción. Además, Waymo es la única compañía que utiliza agentes remotos en el extranjero, con parte de su personal basado en Filipinas. La investigación descubrió que una parte considerable de estos empleados no posee licencia de conducir estadounidense, aunque la empresa enfatizó que todos cuentan con permisos de conducir emitidos localmente.
En febrero, Markey ya había cuestionado a Waymo y Tesla sobre sus operaciones remotas. En aquel momento, el director de seguridad de Waymo reconoció la existencia de equipos remotos en Filipinas. Cabe recordar que los vehículos de Waymo han estado involucrados en incidentes previos; por ejemplo, en Austin, Texas, un vehículo autónomo de la compañía infringió las normas al rebasar un autobús escolar con la señal de stop desplegada, debido a una instrucción errónea de un asistente remoto.
A pesar de la presión regulatoria, las empresas de conducción autónoma insisten en que la asistencia remota es una salvaguarda esencial. Argumentan que estos operadores actúan como una "última línea de defensa" crucial cuando los vehículos se enfrentan a situaciones de tráfico complejas o imprevistos, ayudando a descongestionar las vías o a resolver emergencias.
Actualmente, el pulso regulatorio en torno a la industria de los robotaxis continúa. Markey sostiene que, ante la falta de transparencia en las prácticas actuales, es imperativo legislar para obligar a las empresas a divulgar sus datos operativos, garantizando así la seguridad de los sistemas autónomos en las vías públicas.