Los desarrolladores de Bitcoin han presentado una propuesta para congelar ciertos tipos de direcciones con el fin de proteger la red frente a las futuras amenazas de la computación cuántica, según informa CoinDesk.
La Propuesta de Mejora de Bitcoin, identificada como BIP-361, detalla un plan para la "Migración Post-Cuántica y el Cese de Firmas Heredadas" (Post Quantum Migration and Legacy Signature Sunset). La actualización en el repositorio oficial de Bitcoin sugiere que los propietarios de monedas vulnerables a la tecnología cuántica podrían, eventualmente, perder la capacidad de movilizar sus fondos.
Jameson Loop, un destacado colaborador de Bitcoin, junto con varios criptógrafos, respaldan esta iniciativa. El plan tiene como objetivo eliminar gradualmente los tipos de direcciones vulnerables a lo largo de varios años, invalidando finalmente las firmas heredadas ECDSA y Schnorr.
La amenaza cuántica
La propuesta se centra en el algoritmo de firma digital de curva elíptica (ECDSA), el método criptográfico que asegura actualmente las carteras de Bitcoin. Aunque la clave privada se mantiene en secreto, la clave pública asociada queda expuesta en la blockchain durante las transancias.
Un ordenador cuántico con potencia suficiente podría, potencialmente, realizar ingeniería inversa sobre una clave pública para derivar la clave privada, permitiendo que atacantes vacíen los fondos. CoinDesk informa que un estudio reciente de Google advirtió que las máquinas cuánticas podrían requerir mucha menos potencia de cálculo para comprometer la blockchain de lo que se estimaba anteriormente.
Algunos observadores del sector señalan el año 2029 como una fecha límite crítica para la seguridad de la red. Bajo el protocolo BIP-361, los usuarios se verían obligados a migrar sus activos a nuevas direcciones resistentes a la computación cuántica para evitar que sus monedas queden bloqueadas por la red.
La medida ha encontrado resistencia en ciertos sectores de la comunidad Bitcoin. Los críticos argumentan que congelar monedas viola el principio fundamental de control soberano y sin permisos. Por su parte, los desarrolladores sostienen que la medida es una táctica defensiva necesaria para garantizar la supervivencia a largo plazo de la blockchain.