Un hombre de 20 años, residente de Spring, Texas, enfrenta cargos por intento de asesinato tras un presunto ataque con un cóctel Molotov contra la vivienda en San Francisco del director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman.
La fiscalía federal acusó a Daniel Moreno-Gemma por el ataque ocurrido el pasado 10 de abril a la residencia de Altman. Las imágenes de las cámaras de seguridad de la propiedad muestran a un hombre acercándose a las puertas de la entrada aproximadamente a las 03:37, antes de lanzar un artefacto incendiario y huir del lugar.
La denuncia penal alega que Moreno-Gama también atacó dos propiedades vecinas que pertenecen a Altman.
Ataque planeado contra la sede de OpenAI
Según las autoridades, el sospechoso viajó desde Texas hasta San Francisco con el objetivo de atacar tanto la casa de Altman como la sede de OpenAI en Mission Bay. Alrededor de las 05:00, Moreno-Gama presuntamente intentó romper una puerta de cristal en las oficinas de la empresa utilizando una silla.
El personal de seguridad del edificio declaró a los investigadores que el sospechoso manifestó su intención de incendiar el edificio y matar a todos los que se encontraran dentro. Al momento de la detención, los oficiales del Departamento de Policía de San Francisco hallaron queroseno, un encendedor y diversos suministros incendiarios.
La policía también recuperó un documento de tres partes escrito por Moreno-Gama, el cual contenía datos personales de ejecutivos e inversores del sector de la inteligencia artificial. El texto promovía la violencia contra los líderes de la industria e incluía una sección titulada "Su última advertencia".
En dicha sección, Moreno-Gama se identificó explícitamente y declaró su intención de matar a Altman. "Si voy a abogar para que otros maten y cometan delitos, entonces debo dar el ejemplo y demostrar que soy totalmente sincero en mi mensaje", reza el documento.
El documento también incluía una sección titulada "Unas palabras más sobre el asunto de nuestra extinción inminente", en la que se detallaban las opiniones del autor sobre los riesgos de la IA. Una carta final, dirigida a Altman, instaba al director ejecutivo a replantearse su carrera profesional en caso de sobrevivir al ataque.
El fiscal federal Craig Missakian afirmó que las autoridades federales llevarán el caso hasta las últimas consecuencias. "No toleraremos ningún intento de cambiar la forma en que los estadounidenses viven y trabajan mediante el miedo o la violencia", declaró Missakian.
La fiscalía señaló que, si las pruebas demuestran que los ataques tenían como fin coaccionar a funcionarios gubernamentales o cambiar políticas públicas, el gobierno tratará el caso como terrorismo doméstico. El cargo de intento de asesinato conlleva una posible condena de hasta 20 años de prisión.