Meta ha implementado nuevas restricciones en las publicaciones de Facebook e Instagram que incluyen el término 'antifa' junto con contenido que la compañía considera una señal de amenaza. Documentos internos de política revisados porThe Interceptrevelan que la empresa ahora trata este término como una posible infracción de las normas cuando aparece junto a ciertos detonantes específicos.
La sección actualizada de 'Violencia e incitación' de las Normas comunitarias de la compañía define las señales de amenaza como declaraciones que sugieren violencia. Estos detonantes incluyen representaciones visuales de armas, así como referencias a incendios provocados, robos, vandalismo o lenguaje de carácter militar.
Bajo las nuevas reglas, Meta también podría penalizar publicaciones que mencionen a 'antifa' en el contexto de incidentes de violencia, ya sean históricos o recientes. Esta amplia categoría incluye referencias a batallas y guerras históricas, lo que podría restringir publicaciones que comparen al movimiento con la naturaleza antifascista de la Segunda Guerra Mundial.
Aplicación de las normas y contexto político
Las infracciones pueden derivar en sanciones que van desde la supresión de comentarios hasta el cierre definitivo de cuentas. Erica Sackin, portavoz de Meta, señaló en un informe de transparencia de marzo que la empresa "eliminará contenido de QAnon y Antifa cuando se combine con señales de amenaza a nivel de contenido", aunque el informe no define cuáles son dichas señales.
Este cambio de política se produce tras las recientes modificaciones en las reglas de discurso de Meta respecto a los insultos transfóbicos y la deshumanización de los inmigrantes. Dichos cambios se implementaron tras la segunda victoria electoral de Donald Trump.
Meta se apoya en sistemas algorítmicos automatizados y en contratistas con salarios bajos para hacer cumplir estas normas.The Interceptinforma que esta combinación suele dar lugar a una censura errática, especialmente cuando la ideología política es marcada bajo las políticas de violencia.
Esta medida de control coincide con acciones ejecutivas recientes de la administración Trump. El pasado septiembre, Trump firmó una orden ejecutiva que designa al movimiento descentralizado como una organización terrorista nacional, mientras que un memorándum posterior, el NSPM-7, identificó la ideología 'antifa' como una causa de violencia política organizada.