El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó este jueves un informe en el que advierte que la tokenización, entendida como una transformación estructural del sistema financiero, podría exacerbar los riesgos sistémicos durante periodos de turbulencia si no cuenta con los mecanismos de protección adecuados.
Tobias Adrian, consejero financiero del FMI, señala en el documento que, aunque la tokenización busca eliminar los retrasos en la liquidación y reducir costes, los ciclos de liquidación tradicionales —a menudo vistos como una «ineficiencia»— actúan en realidad como un amortiguador durante las crisis. Actualmente, las intervenciones de los reguladores y la provisión de liquidez dependen en gran medida de esa ventana de unos dos días para liquidar operaciones.
Los riesgos de liquidez de la liquidación automatizada
Según Adrian, los sistemas tokenizados eliminan estos márgenes de seguridad mediante el diseño algorítmico. En un entorno automatizado que opera las 24 horas, las llamadas de margen automáticas y los bucles de retroalimentación algorítmica pueden desencadenar crisis instantáneas, dificultando que los mecanismos de préstamo de emergencia de los bancos centrales, diseñados para operar en días hábiles, puedan reaccionar a tiempo.
El informe destaca especialmente la vulnerabilidad estructural de las «stablecoins» (monedas estables), comparándolas con los fondos del mercado monetario. Adrian explica que, si bien estas monedas funcionan bien en tiempos de calma, son extremadamente susceptibles a las corridas bancarias ante cualquier pérdida de confianza. Incluso aquellas respaldadas por activos suficientes dependen en gran medida de la resiliencia operativa del emisor y de la liquidez del mercado de bonos gubernamentales subyacente.
En el informe, Adrian es tajante: «Para aquellas monedas estables que no tienen acceso directo a las reservas del banco central, es imperativo implementar medidas de protección adicionales a nivel de infraestructura, incluyendo mayores colchones de liquidez y regímenes de margen conservadores, para compensar el riesgo de los activos de liquidación».
Respecto al desarrollo actual de los préstamos tokenizados, el informe señala que su crecimiento aún es limitado. El anonimato inherente a la tecnología blockchain dificulta una evaluación crediticia profunda, lo que obliga a los prestamistas a depender excesivamente de la sobrecolateralización. Además, los prestatarios suelen preferir negociar las condiciones de pago en lugar de enfrentarse a la liquidación automática forzosa que imponen los contratos inteligentes.
En un momento en que las grandes bolsas estadounidenses compiten por crear plataformas de valores tokenizados y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) ha aprobado proyectos piloto, esta evaluación del FMI se perfila como una de las advertencias políticas más detalladas hasta la fecha. El organismo subraya la urgencia de que los reguladores diseñen nuevos mecanismos de defensa adaptados a este entorno financiero automatizado para hacer frente a los riesgos inéditos que conlleva la liquidación instantánea.