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23:02 UTC · LUNES, 1 DE JUNIO DE 2026 XIANDAI · Xiandai
1 jun 2026 · Actualizado 23:02 UTC
Ciencia

La creatina, el popular suplemento de gimnasio, podría frenar el deterioro cognitivo del alzhéimer

Nuevas investigaciones clínicas sugieren que la creatina, un básico en las bolsas de deporte de todo el mundo, puede aumentar la energía cerebral y ralentizar en un 30% el deterioro cognitivo en pacientes con alzhéimer en fase inicial.

Lena Kim

2 min de lectura

Cada vez hay más estudios que sugieren que la creatina —un suplemento tradicionalmente comercializado para el desarrollo muscular de los atletas— podría ofrecer beneficios significativos para la salud cerebral. Según hallazgos recientes publicados en thesciverse.org, este suplemento ayuda a elevar los niveles de energía en las neuronas, lo que podría ralentizar en un 30% el deterioro cognitivo en pacientes con alzhéimer en sus primeras etapas.

Aunque millones de personas consumen creatina para mejorar su rendimiento en el press de banca o acelerar la recuperación entre series, la mayoría desconoce su impacto neurológico. El suplemento atraviesa la barrera hematoencefálica, donde aumenta los niveles de fosfocreatina. Este proceso proporciona una reserva de energía esencial para las células cerebrales, que son las que más energía demandan en el cuerpo humano.

Aunque el cerebro representa solo el 2% de la masa corporal total, consume aproximadamente el 20% de la energía del organismo. Las neuronas dependen del trifosfato de adenosina (ATP) para mantener los procesos celulares y liberar neurotransmisores. Cuando los niveles de creatina en el cerebro son suficientes, este sistema actúa como un mecanismo de respuesta rápida, regenerando el ATP durante periodos de alta demanda mental, como la resolución de problemas o la codificación de recuerdos.

La crisis bioenergética en el cerebro envejecido

La relación entre la creatina y la neurodegeneración se centra en un fenómeno que los investigadores denominan "crisis bioenergética". Los datos publicados en el Journal of Psychiatry and Brain Science y en Alzheimer’s and Dementia: Translational Research and Clinical Interventions indican que, a medida que el cerebro envejece, su capacidad para producir energía disminuye. En pacientes con alzhéimer, los niveles de fosfocreatina y la actividad de la enzima creatina quinasa son significativamente más bajos que en personas sanas.

Esta deficiencia deja a las neuronas crónicamente privadas de energía. Dado que el sistema de creatina puede facilitar la producción de ATP a través de vías que no dependen de mitocondrias plenamente funcionales, se ha convertido en una prometedora diana terapéutica.

El ensayo clínico "Creatine to Augment Bioenergetics in Alzheimer’s" (CABA), realizado por el Centro Médico de la Universidad de Kansas, ofreció el primer análisis clínico de este potencial. Mediante la suplementación con creatina, los investigadores buscan restaurar el equilibrio energético en neuronas que tienen dificultades para mantener una función sináptica normal.

A pesar del importante potencial clínico, el medio señaló que estos beneficios cognitivos siguen estando prácticamente ausentes en los materiales de marketing de los productos comerciales de creatina. Los hallazgos sugieren que la utilidad de este suplemento va mucho más allá del gimnasio, ofreciendo una posible vía para mantener el rendimiento cognitivo tanto en adultos sanos como en personas que se enfrentan a enfermedades neurodegenerativas.

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