El informe anual publicado este lunes por el Centro de Denuncias de Delitos en Internet (IC3) del FBI revela que, durante 2025, las pérdidas ocasionadas por el fraude cibernético ascendieron a 17.600 millones de dólares. Estas estafas representan la gran mayoría de las pérdidas económicas totales reportadas ante la agencia durante el año.
El documento señala que el IC3 recibió más de un millón de denuncias el año pasado, de las cuales el 45% estuvieron relacionadas con fraudes en línea. El fraude de inversiones fue el que generó el mayor impacto financiero, con 8.600 millones de dólares en pérdidas; le siguieron el fraude por correo electrónico empresarial (BEC), con más de 3.000 millones, y las estafas de soporte técnico, que acumularon 2.100 millones de dólares.
La amenaza del ransomware sigue en aumento
Taushiana Bright, directora de la División Cibernética del FBI, afirmó durante una rueda de prensa que el ransomware continúa siendo uno de los desafíos más críticos para las fuerzas del orden. Actualmente, el FBI investiga más de 200 variantes de este software malicioso y a las organizaciones criminales que las operan.
Los datos muestran que el año pasado se identificaron 63 nuevas variantes de ransomware, lo que derivó en 3.611 denuncias y más de 32 millones de dólares en pérdidas directas. Bright subrayó que los criminales ya no distinguen objetivos: hospitales, servicios de emergencia, escuelas e incluso gobiernos municipales han sido víctimas. De hecho, 14 de los 16 sectores de infraestructura crítica de Estados Unidos sufrieron ataques de este tipo el año pasado.
Con la evolución tecnológica, el uso de nuevas herramientas criminales es cada vez más frecuente. El informe destaca que cerca de 22.000 denuncias estuvieron vinculadas al uso de inteligencia artificial, causando pérdidas cercanas a los 893 millones de dólares. Asimismo, las criptomonedas se han consolidado como el principal medio para el blanqueo de capitales ilícitos, acumulando 11.300 millones de dólares en pérdidas por robos relacionados.
En cuanto a las víctimas, los adultos mayores de 60 años fueron el grupo más vulnerable, con 201.266 denuncias y pérdidas reportadas de aproximadamente 7.700 millones de dólares. Por ubicación geográfica, California, Texas y Florida encabezaron la lista de estados con mayor número de quejas, siendo Texas el primero con 97.912 casos.
Bright advirtió que los casos recibidos por el IC3 son solo una pequeña parte del vasto ecosistema del cibercrimen. A medida que las tácticas delictivas se perfeccionan, el entorno de seguridad digital para empresas y particulares sigue siendo sumamente frágil.