La firma de seguridad Midnight Blue ha publicado un análisis que detalla el uso persistente de enlaces de radiofrecuencia (RF) analógicos en los sistemas aéreos no tripulados modernos. El informe destaca que, a pesar del cambio hacia las comunicaciones digitales, las señales analógicas siguen siendo un elemento básico para los drones tácticos, incluidos los utilizados en la actual guerra entre Rusia y Ucrania y en conflictos recientes en Oriente Medio.
La resiliencia de las señales analógicas
Los enlaces analógicos ofrecen ventajas significativas en entornos militares de alto riesgo. A diferencia de los complejos sistemas digitales, las transmisiones analógicas ofrecen una latencia casi nula, lo cual es fundamental para los operadores que pilotan drones kamikaze de vista en primera persona (FPV) a altas velocidades. Estos sistemas suelen derivar de la tecnología utilizada en el aeromodelismo de competición, lo que los hace económicos, fáciles de reemplazar y sencillos de modificar según las necesidades del campo de batalla.
Midnight Blue señala que estos sistemas se han vuelto fundamentales en las operaciones tácticas recientes. La firma apunta al uso generalizado de drones FPV en el conflicto entre Rusia y Ucrania, que ha provocado un estancamiento en muchos sectores del frente. Estos drones, a menudo considerados desechables, permiten realizar ataques de precisión contra equipos militares de alto valor manteniendo a los operadores a una distancia segura.
Los datos históricos corroboran la vulnerabilidad y la ubicuidad de estos enlaces. El informe cita casos pasados de interceptación de señales de video de drones en Siria, Irak, Líbano e Israel. Debido a que las señales analógicas transmiten video sin cifrado en muchas configuraciones estándar, las fuerzas opositoras han podido históricamente acceder a estas transmisiones para obtener inteligencia en tiempo real sobre los movimientos del enemigo.
A pesar de los claros riesgos de seguridad, las fuerzas militares siguen priorizando la fiabilidad de los enlaces analógicos sobre la mayor seguridad que ofrecen las alternativas digitales. La capacidad de mantener una conexión de video constante en entornos saturados de señales suele compensar el riesgo de interceptación. El informe sirve como preámbulo a un examen más profundo sobre cómo estos enlaces de video interactúan con las modernas medidas antidrones y las debilidades inherentes de las técnicas comunes de codificación de video.