Van Rysel, en colaboración con los especialistas en airbags In&motion, ha desarrollado un nuevo sistema de airbag integrado directamente en un skinsuit de competición para ciclistas de carretera. La tecnología se encuentra actualmente en fase de validación final con ciclistas profesionales, de cara a su lanzamiento al mercado previsto para los próximos dos años.
Desarrollada tras un llamamiento de la UCI, el organismo rector del ciclismo profesional, esta prenda busca proteger a los corredores que circulan a altas velocidades. El sistema se centra en el núcleo central, la zona cervical y la columna vertebral, áreas que el casco estándar no cubre.
Tecnología de protección ligera
El skinsuit pesa aproximadamente 700 gramos, de los cuales 500 gramos corresponden a los componentes del airbag. Van Rysel afirma que esto hace que la unidad sea significativamente más ligera que los sistemas de airbag utilizados actualmente en MotoGP.
Al igual que sus homólogos de la motocicleta, el sistema utiliza un algoritmo de detección de impactos. El airbag se despliega en apenas 60 milisegundos tras detectar una caída.
Los ingenieros han diseñado el skinsuit para que sea aerodinámico y permita la disipación del calor. El tejido también emplea materiales resistentes a la abrasión para reducir el riesgo de rozaduras y lesiones cutáneas superficiales.
“Detrás de cada dorsal hay un ser humano y, lamentablemente, todavía es una realidad aceptada que un ciclista puede perderlo todo en una fracción de segundo debido a una caída”, afirmó Jocelyn Bar, responsable de producto de Van Rysel.
Bar confía en que la tecnología acabará siendo tan fundamental para el deporte como lo es el casco. “Lo que el casco representaba hace 20 años, creemos que el airbag puede representarlo hoy”, señaló Bar.
Aunque la versión actual se centra en la parte superior del cuerpo, la empresa ha declarado que explorará una protección más extensa en el futuro.