El fin de una larga disputa
Tras 22 años de lucha, el desarrollador de software Rick Brewster finalmente ha conseguido el nombre de dominio Paint.net, alineándolo con la marca de su veterana aplicación de edición de imágenes. Durante más de dos décadas, los usuarios que buscaban el programa se veían obligados a acceder a GetPaint.net, ya que los propietarios del dominio Paint.net se negaban sistemáticamente a venderlo o exigían lo que Brewster describió como "muchísimo, muchísimo, muchísimo dinero".
Un punto de inflexión legal
La situación dio un giro en diciembre de 2025, cuando los propietarios del dominio rediseñaron el sitio para imitar la página de descarga oficial de Paint.net. Según Brewster, utilizaron este rediseño para lucrarse con la reputación de su software mediante la inclusión de publicidad y enlaces potencialmente maliciosos. Este movimiento proporcionó a Brewster los fundamentos legales necesarios para emprender acciones contra los ocupantes.
Brewster inició un proceso legal alegando que los dueños del dominio estaban incurriendo en una infracción de derechos de autor y en ocupación ilegal al lucrarse con su trabajo. Con la ayuda de sus abogados, Brewster logró ganar los derechos sobre el dominio, poniendo fin a una disputa de dos décadas. Tal como informó Neowin, Brewster confirmó la adquisición a través de una publicación en X, marcando una resolución significativa para el desarrollador.
El futuro de Paint.net
Brewster se encuentra actualmente en proceso de migrar su contenido al nuevo dominio. Aunque el sitio está algo vacío por ahora, la intención es que se convierta en el centro principal del software. Para garantizar la accesibilidad, la dirección antigua, GetPaint.net, seguirá activa y funcionará como una redirección a la nueva URL. "Hay 22 años de enlaces ahí fuera que todavía tienen que funcionar", explicó Brewster sobre la necesidad de esta estrategia de migración.
Históricamente, Paint.net ha servido como una herramienta esencial para los usuarios de Windows, ofreciendo una funcionalidad más robusta que el básico MS Paint, pero siendo más accesible que programas de nivel profesional como GIMP o Photoshop. La adquisición del dominio finalmente alinea la presencia web oficial del producto con su marca consolidada, resolviendo un punto de frustración constante tanto para el desarrollador como para su base de usuarios.