Los precios mundiales de la memoria DRAM se preparan para otro repunte significativo; los analistas del mercado proyectan un incremento de entre el 58% y el 63% en los costes de contrato durante el trimestre actual. Según un informe de The Register, esto sucede tras un primer trimestre caótico en el que los precios de la memoria prácticamente se duplicaron, impulsando los ingresos del sector hasta los 97.000 millones de dólares.
TrendForce, la firma de investigación de mercado con sede en Taipéi que sigue esta tendencia, señala que los niveles de inventario entre los principales proveedores siguen siendo críticamente bajos. Los fabricantes están destinando casi toda la oferta incremental a los módulos RDIMM de alta capacidad necesarios para los servidores de IA, lo que deja a los fabricantes de PC y smartphones con dificultades para asegurar sus existencias.
Este cuello de botella en el suministro ha tenido un impacto directo en el mercado minorista. Los consumidores europeos ya se enfrentan a subidas de precios de dos dígitos en ordenadores de sobremesa y portátiles, una tendencia que, según el medio, probablemente persistirá mientras la demanda de IA siga siendo el motor principal de la estrategia de producción.
Limitaciones de capacidad a largo plazo
Los tres principales actores del sector —Samsung, SK hynix y Micron— no muestran señales inmediatas de volver a centrarse en la memoria convencional. Aunque el presidente de SK hynix, Chey Tae-won, esbozó recientemente planes para duplicar la capacidad de producción de obleas, advirtió que el proceso será gradual, lo que podría mantener al mercado en una situación de escasez hasta 2030.
Otros analistas ofrecen una perspectiva ligeramente más optimista, sugiriendo que la crisis podría remitir a finales del próximo año. Micron ha confirmado que está poniendo en marcha nuevas capacidades de fabricación, aunque no se espera una producción significativa en sus instalaciones de Idaho hasta mediados de 2027.
La presión del mercado está obligando actualmente a los compradores más pequeños a pagar tarifas premium para poder competir con los clientes a gran escala, que ya han demostrado una alta tolerancia a los aumentos de precios. Aunque a finales de mayo se evitó una posible huelga en Samsung —lo que evitó una mayor inestabilidad en la producción—, el suministro sigue estando muy limitado.
Proveedores más pequeños como Nanya, Winbond y PSMC están intentando cubrir el vacío centrándose en productos DRAM de nodos maduros. Sin embargo, estos esfuerzos resultan actualmente insuficientes para compensar el giro masivo hacia la memoria de gran ancho de banda (HBM) necesaria para la infraestructura de IA.