El organismo encargado de supervisar el gasto público en el Parlamento británico ha señalado la reciente transformación tecnológica a gran escala del Banco de Inglaterra como un ejemplo poco común de éxito en el sector público.
Al informar sobre la implementación del sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real (RTGS, por sus siglas en inglés), con una inversión de 431 millones de libras, el Comité de Cuentas Públicas (PAC) destacó que el banco central del Reino Unido logró sortear con éxito los obstáculos habituales que suelen lastrar los grandes programas digitales de largo plazo.
Según informa theregister.com, el comité insta a otros organismos gubernamentales a estudiar este proyecto en lugar de limitarse a revisar los fracasos del pasado. El PAC ha desafiado a las organizaciones a "aprender e incorporar las lecciones de un ejemplo positivo, aunque demasiado poco frecuente, de transformación digital en el sector público, para mejorar la ejecución de este tipo de programas por parte del gobierno".
Esta recomendación contrasta drásticamente con los recientes y mediáticos fallos informáticos del gobierno británico. Se estima que la Red de Servicios de Emergencia (ESN) lleva actualmente un retraso de 12 años y un exceso de presupuesto de 3.000 millones de libras. Del mismo modo, la renovación digital de la entidad National Savings & Investments (NS&I) presenta, según los informes, un sobrecoste de 1.300 millones de libras y un retraso de cuatro años, un proyecto que el PAC describió anteriormente como un "desastre total".
Un modelo para la ejecución digital
El éxito del proyecto RTGS fue el resultado de una extensa fase de planificación de dos años. A partir de 2017, el Banco estableció un plan estratégico centrado en cinco prioridades clave, invirtiendo recursos significativos en análisis y diseño antes de iniciar la fase principal de implementación.
El Banco aprovechó las aportaciones de especialistas en tecnología, adquisiciones y pagos, al tiempo que consultó con homólogos de la industria y otros bancos centrales. Durante el proceso de licitación, el Banco empleó un método inusual para el sector público: pagó a los licitadores que no resultaron ganadores para que diseñaran un sistema de pagos simplificado, lo que ayudó a perfeccionar los requisitos finales del contrato.
El programa, cuya planificación comenzó en 2016 y entró en funcionamiento en abril de 2025, sustituye la obsoleta tecnología de sistemas centrales (mainframe) por una arquitectura nativa en la nube. Actualmente, el sistema gestiona liquidaciones de pagos en libras esterlinas por un valor aproximado de 790.000 millones de libras cada día.
Para garantizar la estabilidad a largo plazo, el Banco se centró en la retención de la propiedad intelectual y en el desarrollo de capacidades internas. Nathan Monk, director de información del Banco de Inglaterra, declaró al comité en marzo que el Banco integró a su personal dentro del equipo de ejecución técnica de Accenture desde las primeras etapas del contrato para fomentar la especialización interna.
"Ha sido una decisión consciente. Integramos a personas en el equipo de Accenture desde muy pronto, y también hemos ido desarrollando esa capacidad a lo largo del tiempo", afirmó Monk.
El PAC ha recomendado ahora que la Oficina del Gabinete (Cabinet Office) y el Departamento de Ciencia, Innovación y Tecnología actualicen sus directrices comerciales. El comité sostiene que las agencias deben garantizar que los especialistas técnicos participen plenamente antes de la adjudicación de contratos, para asegurar que los plazos de entrega y los costes sean realistas.