La Unión Europea designó formalmente a la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) como organización terrorista debido a la brutal represión de las protestas a nivel nacional, según anunció el jueves el jefe de la diplomacia del bloque.
La decisión fue acordada por los ministros de Asuntos Exteriores de los 27 Estados miembros, poniendo al poderoso cuerpo militar iraní en la misma lista que grupos como Hamás o el Estado Islámico (Dáesh). La alta representante para la Política Exterior, Kaja Kallas, declaró que la represión no puede quedar sin respuesta y que un régimen que asesina a su propia gente está trabajando hacia su propia caída.
Esta medida amplía la presión internacional sobre la República Islámica, que ya enfrenta sanciones por parte de Estados Unidos y Canadá, países que también han calificado a la IRGC de organización terrorista. Kallas enfatizó que si un actor actúa como terrorista, debe ser tratado como tal, justificando la inclusión en la lista negra comunitaria.
Adicionalmente, el bloque sancionó a 15 funcionarios iraníes, incluidos altos mandos de la Guardia Revolucionaria, en respuesta directa a la violenta respuesta contra los manifestantes que ha provocado miles de víctimas. Estas sanciones se suman a las tensiones geopolíticas existentes en la región.
Las protestas en Irán, que comenzaron a finales de diciembre por el aumento del costo de vida, se extendieron rápidamente por todo el país antes de ser sofocadas con una respuesta feroz. La magnitud de la represión solo se hizo completamente evidente después de que se levantara un apagón nacional de internet que duró más de dos semanas.
Aunque la designación de la UE es mayormente simbólica en términos legales inmediatos, eleva significativamente el estatus de la IRGC en el ámbito diplomático y financiero europeo. Irán no emitió un comentario inmediato, pero había criticado en días previos la consideración de tal medida por parte de Europa.
El contexto de estas acciones se produce en medio de una escalada de amenazas militares por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha respondido a la muerte de manifestantes pacíficos y posibles ejecuciones masivas. Estados Unidos ya había movilizado activos navales, incluyendo destructores de misiles guiados, hacia Oriente Medio.
Las implicaciones a largo plazo de esta decisión incluyen una mayor dificultad para la IRGC en sus operaciones financieras internacionales y un endurecimiento del diálogo político entre Teherán y Bruselas. El futuro de la relación bilateral dependerá de cómo responda Irán a estas nuevas restricciones impuestas por el bloque.