Líderes europeos están acelerando la planificación para compensar una potencial reducción en la provisión de inteligencia por parte de Estados Unidos hacia Ucrania, según reportó el Financial Times.
Tras un año de ajustes en Washington y una disminución en la asistencia militar, los países europeos ya han comenzado a cerrar parcialmente esa brecha de información crítica.
Expertos señalan que reemplazar completamente las capacidades de inteligencia estadounidenses es un desafío complejo, pero la entrega de datos esenciales a Kiev podría lograrse en los próximos meses. Esto se lograría mediante la coordinación de activos satelitales, la inteligencia de naciones específicas de la OTAN y estructuras de la Unión Europea.
El diario financiero destacó que discusiones sobre una OTAN 'sin Estados Unidos', antes impensables, ahora forman parte integral de la planificación estratégica continental.
Los mandos europeos están reevaluando su dependencia de Washington en áreas vitales como inteligencia, logística y defensa antimisiles.
Si bien la sustitución plena de las capacidades estadounidenses requeriría años y una inversión de miles de millones de euros, la experiencia de apoyar a Ucrania ha demostrado la capacidad europea para actuar con mayor rapidez ante necesidades políticas urgentes.
Adicionalmente, se ha planteado la iniciativa de crear una fuerza militar europea separada, propuesta a socios por Ucrania, que implicaría la formación de un contingente de al menos tres millones de efectivos para reforzar la seguridad del continente.