Funcionarios gubernamentales de alto nivel y líderes empresariales de Canadá y la República de Corea convergieron en Ottawa para reforzar la cooperación industrial bilateral, centrando sus esfuerzos en la plataforma de promoción de inversiones "Invest in Canada". El encuentro buscó profundizar la colaboración en sectores clave como la manufactura, la resiliencia de las cadenas de suministro y la atracción de capital extranjero a largo plazo.
La delegación surcoreana, que incluyó a directivos de gigantes como Hyundai Motor Group, Hanwha Ocean y Korea Zinc, se reunió con su homólogo canadiense, encabezado por el Ministro de Promoción de Exportaciones, Comercio Internacional y Desarrollo Económico, Maninder Sidhu. Este diálogo en Ottawa siguió a foros industriales celebrados previamente en Toronto, donde ambas partes subrayaron la necesidad de fortalecer lazos estratégicos ante la reconfiguración global de las cadenas de valor y la incertidumbre económica.
Los participantes identificaron proyectos de gran escala, notablemente el Proyecto de Submarinos de Patrulla Canadiense (CPSP), como un motor potencial para generar inversiones coreanas sostenidas en Canadá. Este tipo de programas masivos se perciben como catalizadores que pueden irradiar beneficios a otros sectores industriales, incluyendo el acero, la energía, los materiales avanzados y la manufactura de alta tecnología.
Durante las discusiones, se firmaron seis memorandos de entendimiento (MOUs) que abarcan colaboración en tecnologías avanzadas, energía y manufactura, señalando un impulso concreto para pasar de transacciones comerciales puntuales a asociaciones industriales duraderas. El énfasis recayó en el desarrollo de producción local y la colaboración tecnológica para asegurar cadenas de suministro más robustas en ambos países.
Canadá promocionó su atractivo como destino de inversión, destacando su fuerza laboral cualificada y el acceso a minerales críticos. Por su parte, Corea del Sur reafirmó su interés en consolidarse como un socio industrial de confianza a largo plazo, enfocándose en sectores de futuro como la movilidad eléctrica e hidrógeno, la inteligencia artificial y la energía limpia.
La coordinación bajo la iniciativa "Invest in Canada" busca capitalizar las fortalezas industriales complementarias de ambas naciones. El objetivo final es mejorar la seguridad económica y la competitividad global mediante una integración más profunda de las cadenas de valor, aprovechando la experiencia coreana en tecnología y la base de recursos canadienses.
Esta alineación estratégica subraya una tendencia geopolítica más amplia: naciones aliadas buscan diversificar y asegurar sus capacidades productivas lejos de centros de riesgo únicos, utilizando marcos gubernamentales como el canadiense para estructurar inversiones plurianuales. (Fuente: Adaptado de información derivada de canadiandefencereview.com)