El nuevo título competitivo de Nintendo, 'Pokémon Champions', llegó ayer a la eShop de Switch. Presentado oficialmente como el futuro del juego competitivo de Pokémon, el título ha sido calificado por gran parte de su base de jugadores como un "experimento fallido" a menos de 12 horas de su estreno.
El descontento de la comunidad se centra principalmente en la falta de contenido y en lo que consideran publicidad engañosa. Joe Merrick, reconocido creador de contenido de la franquicia, fue tajante en sus redes sociales al sugerir que, hasta que se lance 'Winds & Waves', el formato oficial VGC debería mantenerse en las versiones de 'Escarlata y Púrpura'.
Una brecha insalvable entre promoción y realidad
El juego cuenta actualmente con solo 186 Pokémon, la mayoría de ellos en sus formas finales. Además, muchos de los objetos y funciones destacados en los tráilers promocionales brillan por su ausencia; por ejemplo, se mostró la megaevolución de Raichu, algo imposible de ejecutar en la versión final. El usuario "Poke_kaiPJ" denunció en redes sociales que varios objetos de combate exhibidos en los avances ni siquiera existen en el juego, lo que muchos jugadores han calificado como un caso flagrante de publicidad engañosa.
Los jugadores competitivos también han expresado su frustración con las mecánicas. Objetos fundamentales como la "Vidaesfera", la "Cinta Elegida" y las "Gafas Elegidas" han sido eliminados. Por su parte, el usuario "FranDarkstar" enumeró una serie de deficiencias técnicas, desde una calidad gráfica pobre y una tasa de refresco bloqueada a 30 FPS, hasta reglas de combate excesivamente restrictivas que impiden disputar los estándares enfrentamientos 6 contra 6.
El sistema de progresión es otro de los puntos más criticados. El ajuste de estadísticas y la modificación de movimientos están bloqueados tras los "Puntos de Victoria", una moneda que solo se obtiene mediante intensas partidas clasificatorias en línea. Esta mecánica no solo es ineficiente, sino que obliga a los jugadores a invertir el tiempo que deberían dedicar a combatir en tareas tediosas de gestión de números.
Aunque el título ha sido designado como la plataforma principal para los torneos oficiales, la desastrosa experiencia de lanzamiento ha dejado a profesionales y jugadores veteranos con un panorama poco alentador. A medida que la comunidad sigue descubriendo nuevas limitaciones, este proyecto, que debía ser el estandarte del futuro competitivo de la saga, se enfrenta a una grave crisis de confianza.