La fundación educativa del Grupo de Investigación de Interés Público (PIRG) de EE. UU. ha publicado recientemente su informe «Fracaso en la reparación 2026», en el que evalúa la facilidad con la que se pueden reparar los dispositivos electrónicos más populares. El análisis revela que Apple obtuvo una calificación de C- en reparación de portátiles y una D- en teléfonos móviles, situándose en el último lugar entre los fabricantes evaluados.
La evaluación se basó en el análisis de los modelos más recientes de portátiles y teléfonos disponibles en el mercado francés en enero de este año, midiendo factores como la dificultad de desmontaje, la disponibilidad de manuales de reparación y el coste de los repuestos. Los investigadores tomaron como referencia el índice de reparabilidad francés, ajustando la ponderación de las puntuaciones según las necesidades reales de los consumidores en cuanto a la facilidad de apertura de los equipos.
La influencia de las asociaciones industriales en las calificaciones
Más allá de la dificultad física del diseño del hardware, el PIRG introdujo un sistema de penalización no técnica. El informe señala que a aquellos fabricantes que forman parte de grupos industriales que se oponen a la legislación sobre el «derecho a reparar», como TechNet o la Asociación de Tecnología de Consumo (CTA) de EE. UU., se les restaron 0,5 puntos de su calificación global.
Nathan Proctor, director sénior de la campaña por el derecho a reparar del PIRG, explicó a los medios que, aunque pertenecer a estas asociaciones no equivale directamente a una oposición pública por parte de la marca, las organizaciones financiadas por estos fabricantes están presionando activamente para obstaculizar el progreso legislativo, por lo que este factor debe ser tenido en cuenta.
En esta evaluación, a excepción de Acer y Motorola, casi todos los fabricantes de portátiles y teléfonos analizados sufrieron deducciones de puntos debido a su afiliación a estos grupos. Por otro lado, aquellos fabricantes que han testificado a favor de leyes sobre el derecho a reparar durante el último año recibieron una bonificación de 0,25 puntos.
La organización sostiene que las empresas deberían aplicar los estándares de reparabilidad vigentes en Francia a nivel global. Al aumentar la transparencia en la reparación de los dispositivos, no solo se prolonga la vida útil de los productos electrónicos, sino que también se reducen los costes de mantenimiento para los consumidores. Actualmente, el informe señala el desempeño de Apple y Lenovo en cuanto a desmontaje físico y transparencia de información como los principales puntos a mejorar en la industria.