La administración Trump ha pospuesto la puesta en marcha de TrumpRx, una plataforma digital diseñada para permitir a los consumidores adquirir medicamentos con receta directamente de las compañías farmacéuticas a precios reducidos, según reportó Politico.
Aunque la justificación específica para este aplazamiento permanece ambigua, el retraso se produce en un momento de creciente escrutinio por parte de congresistas demócratas. Senadores como Dick Durbin, Elizabeth Warren y Peter Welch han solicitado formalmente aclaraciones al Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) sobre la supervisión de esta nueva modalidad de venta directa al consumidor (DTC).
La principal preocupación legislativa radica en cómo TrumpRx interactuará con el estatuto federal contra los sobornos (anti-kickback statute). Los senadores expresaron en su carta que existen preocupaciones legítimas sobre la potencialidad de prácticas de prescripción inapropiadas y conflictos de interés inherentes a las plataformas DTC.
Hasta la fecha, la Oficina de HHS no ha proporcionado detalles operativos claros sobre el funcionamiento interno de TrumpRx, y las solicitudes formales de supervisión por parte del Congreso han permanecido sin respuesta. Esta falta de transparencia es un factor clave en la inquietud actual.
Los senadores han estado investigando plataformas DTC similares durante meses, encontrando patrones preocupantes. Dichos sitios a menudo facilitan que los pacientes seleccionen medicamentos deseados antes de conectarse con proveedores de telesalud.
Estos proveedores, en algunos casos documentados, pueden recibir compensaciones significativas, a veces de cientos de miles de dólares, de las mismas grandes farmacéuticas cuyos productos prescriben. Esto sucede frecuentemente después de consultas breves y con acceso limitado a los historiales médicos completos de los pacientes.
El aplazamiento de TrumpRx subraya una tensión fundamental entre la promesa de reducir costes mediante la desintermediación y las obligaciones regulatorias destinadas a proteger la integridad de la prescripción médica.
La comunidad tecnológica y el sector farmacéutico observarán de cerca las respuestas del HHS, ya que la decisión final afectará la viabilidad de futuros modelos de comercio electrónico de salud directa en Estados Unidos.