La empresa tecnológica estadounidense Palantir ha sido seleccionada por la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido para analizar datos sensibles. Este acuerdo de tres meses permite a la compañía examinar inteligencia interna con el objetivo de combatir el fraude financiero. La decisión marca una expansión significativa de la influencia de la firma en el estado británico.
El contrato estipula un pago semanal superior a 30.000 libras esterlinas para acceder al lago de datos de la entidad reguladora. Durante la prueba, Palantir utilizará su sistema de inteligencia artificial Foundry para procesar archivos de casos marcados como altamente sensibles. Si el ensayo tiene éxito, podría derivar en una adquisición completa del sistema.
Esta contratación se suma a más de 500 millones de libras en acuerdos previos con el sector público británico. La compañía ya trabaja con el Servicio Nacional de Salud, el ejército y la policía en el Reino Unido. Anteriormente, firmó un acuerdo de 330 millones con el NHS en 2023 que generó resistencia entre los médicos.
Grupos de defensa han advertido sobre preocupaciones muy significativas respecto a la privacidad de los datos personales. Una fuente interna de la FCA cuestionó la fiabilidad ética de la empresa para no compartir metodologías detectadas. Los críticos señalan que la tecnología se utiliza en la represión migratoria de Estados Unidos y en el ejército israelí.
La información a procesar incluye grabaciones de llamadas telefónicas, correos electrónicos y publicaciones en redes sociales. También abarca datos sobre consumidores que han presentado quejas ante el ombudsman financiero. La FCA busca detener delitos financieros que sustentan daños como el tráfico de drogas.
El profesor Michael Levi de la Universidad de Cardiff reconoció que existe una subexplotación seria de los datos de los reguladores financieros. Sin embargo, preguntó si los propietarios de Palantir podrían informar a sus amigos sobre las metodologías utilizadas. El experto sugirió que los protocolos sobre el uso posterior del conocimiento adquirido deben ser claros.
La FCA declaró que Palantir actuaría como procesador de datos y no como controlador bajo los términos del contrato. La entidad mantendrá el control exclusivo sobre las claves de encriptación de los archivos más sensibles. Los datos se alojarán y almacenarán exclusivamente en el Reino Unido y deben destruirse tras finalizar el contrato.
Christopher Houssemayne du Boulay, abogado especializado en delitos financieros, advirtió sobre la cantidad de información involucrada. Podrían estar en juego cientos de cuentas de correo electrónico completas y registros financieros de personas inocentes. El experto insistió en que debería haber requisitos de confidencialidad serios sobre lo que hace Palantir.
La FCA consideró usar datos falsos o cifrar nombres pero decidió que usar datos reales era la única prueba valiosa. Aunque las pautas recomiendan datos sintéticos en pilotos, la autoridad priorizó la efectividad del ensayo para la lucha contra el crimen. La firma se negó a comentar directamente y derivó la solicitud a la autoridad reguladora.
Este desarrollo sugiere una tendencia creciente hacia el uso de inteligencia artificial en la regulación financiera global. Los observadores vigilarán los resultados de la prueba y cualquier posible expansión futura de los contratos. La privacidad de los datos continuará siendo un punto focal en el debate sobre la tecnología estatal.