La Oficina de Reconocimiento Nacional (NRO), entidad que supervisa la flota de satélites espía del gobierno estadounidense, ha desclasificado detalles de un programa de la era de la Guerra Fría dedicado a la intercepción de comunicaciones militares soviéticas. El programa, conocido con el nombre código Jumpseat, ya era de conocimiento público debido a filtraciones previas, pero la NRO ha publicado ahora descripciones oficiales de su desarrollo y propósito, junto con imágenes de los satélites.
Según un comunicado de la NRO, Jumpseat fue el primer satélite de recolección de señales de Estados Unidos en utilizar una órbita altamente elíptica (HEO). Un total de ocho satélites Jumpseat fueron lanzados entre 1971 y 1987, un periodo en el que la existencia misma de la NRO se consideraba un secreto de Estado. El reporte indica que estas plataformas mantuvieron sus operaciones hasta el año 2006.
La misión central de Jumpseat consistía en el "monitoreo del desarrollo de sistemas de armas ofensivos y defensivos del adversario", señaló la NRO. Los satélites recolectaban emisiones electrónicas, señales de inteligencia de comunicaciones e inteligencia de instrumentación extranjera. La información interceptada se transmitía al Departamento de Defensa, la Agencia de Seguridad Nacional y otras entidades de seguridad nacional.
Los satélites Jumpseat operaban en órbitas que variaban desde unos pocos cientos de millas hasta aproximadamente 39.000 kilómetros sobre la Tierra. Sus trayectorias estaban diseñadas para alcanzar el apogeo, el punto más alto de la órbita, sobre el hemisferio norte lejano. Esta configuración permitía que las naves espaciales permanecieran en órbita alta sobre el Ártico, Canadá, Groenlandia y la Unión Soviética durante la mayor parte de sus ciclos orbitales de doce horas.
Esta trayectoria proporcionaba una cobertura persistente sobre la Unión Soviética, una estrategia orbital que los soviéticos habían identificado previamente. El gobierno soviético comenzó a lanzar sus propios satélites de comunicaciones y alerta temprana utilizando esta misma órbita, a la que denominaron Molniya, palabra rusa para relámpago. El nombre Jumpseat se hizo conocido públicamente por primera vez en un libro de 1986 escrito por el periodista Seymour Hersh.
El programa Jumpseat es un ejemplo claro de cómo las arquitecturas orbitales no geostacionarias fueron fundamentales para la inteligencia estratégica durante la carrera armamentista. La capacidad de mantener una vigilancia prolongada sobre regiones específicas mediante el uso de órbitas elípticas altas demuestra sofisticación técnica para la época.
La desclasificación brinda una visión detallada de las capacidades técnicas empleadas por la inteligencia estadounidense durante el pico de la tensión geopolítica. El acceso a esta información histórica permite a los analistas comprender mejor la evolución de la inteligencia de señales basada en el espacio.