Según reportó TechCrunch, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos está intensificando su investigación sobre el software de conducción autónoma de Tesla. El organismo regulador notificó este jueves que ha elevado el nivel de escrutinio a un análisis de ingeniería. Esta medida representa el nivel más alto de revisión antes de que se ordene un retiro masivo de vehículos en el mercado estadounidense.
La Oficina de Investigación de Defectos ha iniciado este escrutinio en octubre de 2024 y ahora lo considera más crítico para garantizar la seguridad pública. Es una de las dos investigaciones activas que la agencia lleva a cabo sobre la función de Conducción Totalmente Autónoma supervisada. El regulador también examina más de 80 casos donde el software violó leyes básicas de seguridad vial, como cruzar semáforos en rojo.
Estas acciones ocurren mientras Tesla ha pasado meses intentando lanzar un servicio de robotaxi en Austin, Texas. La apertura de la investigación específica se debió a cuatro accidentes reportados en condiciones de baja visibilidad. Uno de estos incidentes involucró la muerte de un peatón, lo que elevó la urgencia de la revisión federal.
La agencia ha intercambiado información con Tesla durante el último año y medio durante el proceso de indagación. Los funcionarios parecen haber identificado varios incidentes adicionales donde el software fue insuficiente en entornos con poca luz. No obstante, la oficina investigadora indicó que aún no ha recibido toda la información solicitada a la compañía tecnológica.
Aunque Tesla comenzó a desarrollar una actualización para corregir los problemas en junio de 2024, el retraso persiste en la comunicación oficial. La compañía no ha informado a la NHTSA si esa corrección se implementó o en qué vehículos se aplicó con éxito. La falta de datos claros dificulta la evaluación completa de la seguridad de la flota en circulación actual en las carreteras.
La oficina cree que podría haber una subdeclaración de accidentes similares debido a limitaciones significativas en la recolección de datos. El regulador observó que el sistema no detectó condiciones de carretera que afectaban la visibilidad de las cámaras. Estos fallos ocurrieron inmediatamente antes de que ocurriera el impacto en varios casos revisados por los expertos de la agencia.
En las respuestas de Tesla, se revelaron choques adicionales en ambientes similares donde el sistema falló en alertar al conductor. El software perdió la pista o nunca detectó un vehículo líder en su trayectoria en cada uno de estos choques. Esto sugiere que la tecnología actual tiene dificultades significativas en entornos complejos y variables de tráfico.
El análisis de ingeniería a menudo precede a una orden de retiro de vehículos por defectos de seguridad importantes. Esto pone en riesgo la confianza del consumidor en las promesas de autonomía de la marca empresarial. Los inversores podrían monitorear de cerca cómo resuelve el fabricante estos problemas técnicos urgentes en el corto plazo.
La situación muestra la tensión entre la innovación rápida y la supervisión regulatoria estricta en el sector automotriz. Lo que ocurra en los próximos meses podría establecer un precedente para otras empresas de inteligencia artificial en el sector. Se espera que la NHTSA publique más detalles sobre sus hallazgos a medida que avanza la auditoría técnica.