LG Display ha anunciado la suspensión de la producción de paneles de televisión con resolución 8K, tanto LCD como OLED, citando una revisión de las tendencias actuales del mercado y el ecosistema de contenido 8K. Este movimiento indica una capitulación ante la escasa tracción que ha tenido la ultra alta definición entre los consumidores, a pesar de los esfuerzos de la industria durante la última década.
La carrera por el 8K comenzó formalmente con prototipos en ferias como el CES en 2012, y aunque los estándares técnicos como HDMI 2.1 se establecieron para soportarlo, la necesidad práctica nunca se materializó para el consumidor promedio. LG Electronics fue pionera en ofrecer televisores OLED 8K, lanzando su modelo insignia Z9 en 2019, pero los precios elevados y la falta de contenido nativo limitaron su adopción.
Un representante de LG Display declaró a FlatpanelsHD que, si bien su capacidad técnica para producir estos paneles está completa, la decisión se basa en una evaluación exhaustiva de la demanda actual. La compañía afirmó estar lista para reanudar la producción inmediatamente si el mercado y los clientes indican un cambio en la preferencia.
La retirada de LG Display no es un hecho aislado dentro del sector de la electrónica de consumo. TCL, por ejemplo, había anunciado en 2023 que no produciría más televisores 8K debido a la baja demanda, tras haber lanzado su última unidad en 2021. Sony también descontinuó sus modelos 8K el año pasado, reforzando la tendencia de repliegue.
La decisión de LG Electronics de reducir el precio de entrada a sus modelos 8K OLED en 2022, bajando el costo a $13,000 para un modelo de 76.7 pulgadas, no fue suficiente para impulsar las ventas de manera significativa. Fuentes anónimas citadas por FlatpanelsHD sugieren que LG Electronics no reabastecerá su último televisor LCD 8K, el QNED99T de 2024.
Este cambio estratégico sugiere que los fabricantes están priorizando el desarrollo y la comercialización de tecnologías que ofrecen un valor percibido más inmediato, como las mejoras en la calidad de imagen 4K, las pantallas OLED más eficientes o las innovaciones en factores de forma.
El futuro inmediato de la visualización de alta gama parece centrarse en perfeccionar la experiencia 4K y explorar nuevas interfaces de visualización, en lugar de perseguir una resolución que requiere un salto significativo tanto en hardware como en infraestructura de distribución de contenido.