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La NASA se enfrenta a una decisión inminente sobre su nueva nave de comunicaciones para Marte

La NASA debe seleccionar pronto la próxima nave espacial de retransmisión de comunicaciones para Marte, una decisión crucial que definirá la exploración del planeta rojo para la próxima década. Este debate se intensifica tras la reciente pérdida de capacidad de enlace con la misión MAVEN. El Congreso asignó 700 millones de dólares para un orbitador de telecomunicaciones, pero la legislación incluye cláusulas específicas que sugieren un favorecimiento hacia ciertos proponentes comerciales.

La Era

NASA Must Soon Choose Mars Telecom Orbiter Amid Congressional Funding Debate
NASA Must Soon Choose Mars Telecom Orbiter Amid Congressional Funding Debate
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Un debate fundamental en la sede de la NASA en Washington, DC, requiere una resolución inminente sobre la selección de la nueva nave espacial destinada a Marte. Esta elección es determinante, ya que establecerá el rumbo para la exploración del planeta rojo durante los próximos diez años.

Existe un consenso general sobre la necesidad de adquirir una nueva nave capaz de asegurar la retransmisión de datos desde Marte hacia la Tierra. Esta urgencia se ha agudizado recientemente debido a la pérdida operativa de la nave MAVEN de la agencia espacial estadounidense.

Actualmente, el Mars Reconnaissance Orbiter, operativo desde hace veinte años, constituye el principal activo de retransmisión de comunicaciones de la NASA. El Congreso reconoció esta vulnerabilidad al incluir 700 millones de dólares en la ley de financiación suplementaria, conocida como "One Big Beautiful Bill", específicamente para un "Orbitador de Telecomunicaciones de Marte".

Según reportes de Ars Technica, la legislación impulsada por el senador Ted Cruz (R-Texas) introdujo criterios de selección específicos para el contratista. Estos criterios exigen que la empresa haya recibido fondos de la Administración en los años fiscales 2024 o 2025 para estudios de diseño comercial relacionados con el Retorno de Muestras de Marte (MSR).

Observadores externos sugieren que la redacción parece diseñada para favorecer a Rocket Lab y su propuesta de orbitador de telecomunicaciones independiente. La inclusión de fondos para el lanzamiento dentro de los 700 millones de dólares también ha generado preguntas entre analistas del sector.

Un funcionario de la industria, consultado por Ars, indicó que 500 millones de dólares serían suficientes para cubrir la carga útil de comunicaciones, el bus satelital y el lanzamiento. Este experto cree que dichas funciones podrían ejecutarse por un costo significativamente inferior a esa cifra, sugiriendo que la asignación total podría ser excesiva.

La decisión final no solo resolverá una necesidad técnica crítica, sino que también definirá la estructura de colaboración entre la NASA y el sector comercial para futuras misiones robóticas a Marte. La agencia debe ahora sopesar la urgencia operativa frente a las condiciones legislativas impuestas.

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