Diversos analistas se cuestionan si la enorme entrada de capital en la inteligencia artificial marca el inicio de una nueva era tecnológica o si, por el contrario, es la etapa final de la revolución digital iniciada en la década de 1970.
En un artículo paraThe Next Wave, el analista tecnológico Perez sugiere que el actual auge en el desarrollo de la IA podría ser el capítulo de cierre de la era de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
Esta perspectiva coincide con la "teoría de la inversión en etapas tardías del ciclo", un concepto analizado por el bloguero de estrategia Nicolas Colin. Dicha teoría plantea que los auges tecnológicos siguen una curva en forma de "S", que transcurre desde la instalación de infraestructura hasta un periodo de despliegue, antes de alcanzar los límites del mercado.
Los límites del auge digital
Según el modelo de Perez, la primera fase de un auge tecnológico consiste en la creación de infraestructura, a menudo de forma discreta. La segunda fase involucra a empresas de "despliegue" que impulsan un crecimiento acelerado mediante modelos de negocio ya consolidados.
Colin sostiene que los indicadores actuales del mercado sugieren que la revolución de la computación y las redes ha entrado en su fase de madurez. Señala el colapso de la financiación de lasstartupsen 2022 como un posible cambio estructural, y no como una simple corrección del mercado.
Los datos demuestran que los avances más significativos en IA ya no provienen de pequeñasstartupsde garaje. En su lugar, gigantes como OpenAI, respaldados por Microsoft, junto a Google, Meta y Amazon, están movilizando capital masivo para resolver problemas ya identificados.
Este patrón de despliegue a gran escala por parte de las empresas dominantes es característico de una fase de ciclo tardío. A medida que la transformación digital penetra en sectores como la salud, la educación y los servicios públicos, es posible que la tecnología esté alcanzando sus límites naturales.
Con la llegada de la saturación de estas plataformas, los inversores suelen empezar a buscar el próximo auge tecnológico que pueda sustituir al sistema en proceso de maduración.