La Dirección Interministerial de Asuntos Digitales (DINUM) de Francia ha confirmado que eliminará gradualmente los equipos con Windows en favor de Linux. La medida, anunciada la semana pasada durante un seminario interministerial, marca un mandato gubernamental más amplio para fomentar las "tecnologías soberanas" y reducir la dependencia de software no europeo.
El ministro de Acción y Cuentas Públicas, David Amiel, expuso la postura de la administración durante el evento. "El Estado ya no puede limitarse a reconocer su dependencia; debe liberarse", declaró Amiel. "Debemos dejar de depender tanto de las herramientas estadounidenses y recuperar el control de nuestro destino digital".
La DINUM ya está poniendo a prueba esta estrategia mediante el desarrollo de "Visio", una plataforma de videoconferencia propia destinada a sustituir a los referentes estadounidenses como Zoom, Teams y Google Meet. Aunque la DINUM representa una pequeña fracción de la función pública francesa —empleando a unos 500 trabajadores frente a los 5,8 millones del total nacional—, el cambio de la agencia sirve como proyecto piloto para una política gubernamental más amplia.
Un mandato más amplio para la tecnología soberana
La iniciativa va más allá del simple cambio de sistemas operativos. Ahora se exige a todos los ministerios franceses que elaboren planes para sustituir la tecnología estadounidense en toda su infraestructura. Esto incluye transiciones obligatorias para herramientas de colaboración, software antivirus, inteligencia artificial, bases de datos, virtualización y equipos de red.
El gobierno está fomentando la adopción de alternativas europeas, señalando a actores regionales como SAP, MariaDB, Vates, Nokia y Ericsson como sustitutos viables de la tecnología estadounidense predominante. Además, se ha encargado al Departamento de Contratación Pública de Francia la creación de un calendario estricto para eliminar gradualmente los contratos de tecnología no europea.
Los críticos del plan señalan la fuerte influencia de las empresas estadounidenses en el panorama del código abierto. Según datos de la Linux Foundation del último año, empresas con sede en EE. UU. como Meta, Intel y Red Hat siguen siendo los principales contribuyentes al núcleo de Linux. La representación europea sigue siendo limitada, siendo SUSE la única firma regional entre los diez principales contribuyentes.
A pesar de estas complejidades, el gobierno francés parece comprometido con su objetivo de autonomía digital. La directiva obliga a los ministerios a reconsiderar sus hábitos de contratación de larga data y a priorizar las soluciones de hardware y software desarrolladas en Europa de cara al futuro.