K2 Space se prepara para el lanzamiento de su primera nave espacial de gran envergadura este mes. La empresa fundada por los hermanos Karan y Neel Kunjur enviará el satélite Gravitas en un cohete Falcon 9. Este despliegue marca el inicio de las operaciones reales de la compañía en el espacio.
El Gravitas tiene una masa de dos toneladas métricas con una envergadura de 40 metros cuando sus paneles solares se despliegan. Es capaz de generar 20 kilovatios de electricidad para alimentar sensores y computadoras potentes. Esta capacidad es notablemente superior a la mayoría de las naves espaciales actuales.
Según reporta TechCrunch, la misión transportará 12 módulos de carga de varios clientes, incluido el Departamento de Defensa. También incluye un propulsor eléctrico de 20 kilovatios que la empresa espera que sea el más potente volado hasta la fecha. El éxito se medirá en múltiples niveles de despliegue y operación.
El director ejecutivo Karan Kunjur explica que el futuro es la mayor generación de energía. El 85 % de sus componentes se diseñaron y fabricaron internamente para evitar dependencia externa. K2 ha recaudado 450 millones de dólares para hacer realidad esa visión con una valoración de tres mil millones.
La estrategia de K2 implica lanzar 11 satélites en los próximos dos años en una mezcla de misiones demostrativas y comerciales. Para 2028, la empresa espera producir satélites para clientes que construyan redes comerciales de vehículos espaciales de alta potencia. Los diseños para un satélite de 100 kilovatios ya están listos en la planta.
Las redes de comunicaciones masivas como Starlink y el sistema de defensa del Pentágono apuntan hacia satélites con más capacidad eléctrica. El Pentágono planea un sistema de defensa de 185 mil millones de dólares con miles de satélites nuevos. El procesamiento de datos en órbita requerirá satélites de alta potencia para operar procesadores avanzados.
K2 argumenta que su nave tiene sentido incluso con un coste de lanzamiento de 7.2 millones de dólares en Falcon 9. Kunjur afirma que el precio de 15 millones de dólares del Gravitas es más barato que los satélites de alta potencia de contratistas tradicionales. El equipo estará listo cuando Starship y New Glenn ofrezcan servicios de bajo coste.
Los inversores esperan que la mayor potencia en órbita cierre nuevos casos de negocio para la economía espacial. Esto incluye redes de comunicaciones con mayor ancho de banda y señales menos susceptibles al bloqueo. La tecnología necesaria para centros de datos en el espacio se está validando con este lanzamiento.