Google ha comenzado a inhabilitar de forma remota ciertas funcionalidades de la aplicación Teléfono en los modelos Pixel 4 y 5, según reportó el gestor de la comunidad Siri Tejaswini en una página de soporte. Esta acción correctiva se ejecuta después de que se confirmara un error que exponía audio de fondo a las personas que dejaban mensajes de voz tras una llamada fallida.
El problema se ha vinculado específicamente a la función "Take a Message", lanzada previamente, la cual transcribe automáticamente los mensajes de voz recibidos cuando el usuario no contesta. Reportes de un número reducido de usuarios indicaron que, en lugar del saludo habitual del buzón de voz, los interlocutores escuchaban sonidos ambientales o conversación activa en la habitación del propietario del Pixel.
Un usuario de Reddit que experimentó el fallo describió cómo el indicador de privacidad del micrófono se activaba tras una llamada perdida, sugiriendo que el dispositivo comenzaba a grabar pasivamente y enviaba ese flujo de audio al llamante. Google confirmó que el fallo afecta a un "subconjunto muy pequeño de dispositivos Pixel 4 y 5 bajo circunstancias muy específicas y raras".
Por un exceso de cautela, la compañía decidió deshabilitar temporalmente tanto "Take a Message" como las funcionalidades avanzadas de "Call Screen" en esos terminales. La decisión subraya la sensibilidad en torno a la activación no intencionada de hardware de captura de audio en dispositivos personales.
La fuente de la información, que incluye declaraciones recogidas por The Verge, indica que los propietarios de los modelos afectados aún pueden recurrir a la funcionalidad estándar de filtrado de llamadas manual o automática, o utilizar el servicio de buzón de voz proporcionado por su operador móvil.
Xiandai ha consultado a Google sobre si esta suspensión de funciones es una medida permanente o si se planea restaurarlas después de implementar una solución de software. Por el momento, la compañía no ha ofrecido un cronograma para la resolución o restauración de las capacidades desactivadas.
Este incidente pone de relieve los desafíos inherentes a la implementación de funciones basadas en aprendizaje automático que requieren acceso constante a datos sensoriales, incluso cuando están diseñadas para activarse bajo condiciones estrictas.