El desarrollador independiente Martin Gillow ha presentado recientemente un proyecto de arqueología digital que traslada al navegador web la SG-41 (Schlüsselgerät 41), la máquina de cifrado utilizada por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. A través de este modelo interactivo en 3D, los usuarios pueden observar en detalle el funcionamiento de sus engranajes, palancas y la lógica de sus pasos.
La SG-41 fue considerada la sucesora de la famosa máquina Enigma. Debido a la manivela manual situada en su lateral, el dispositivo recibió en su época el apodo de «el molinillo de Hitler». Su función principal consistía en imprimir el texto original y el cifrado simultáneamente en dos cintas de papel.
Gillow afirma que su proyecto combina la preservación digital con la arqueología de la ingeniería, con el objetivo de desvelar la lógica operativa detrás de estos mecanismos de precisión. Su inspiración surgió tras visitar Bletchley Park y el Museo Nacional de la Computación del Reino Unido.
De la tomografía computarizada a la réplica digital
Para garantizar la precisión del modelo, Gillow utilizó como referencia datos de tomografías computarizadas (TC) de una SG-41 obtenidos de museos alemanes. Asimismo, consultó los detalles técnicos proporcionados por el Crypto Museum para verificar que la lógica de cifrado de su modelo digital coincidiera exactamente con la salida física de la máquina real.
«No estoy seguro de si alguien más ha profundizado tanto como yo en los detalles operativos de esta máquina para poder replicarla con tal nivel de detalle», comentó Gillow en una entrevista.
En 2025, Gillow fue invitado a examinar una unidad real de la SG-41 conservada por el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ) del Reino Unido. Esta oportunidad le permitió resolver varios problemas estructurales clave durante el modelado y confirmar que su sistema de simulación presentaba un grado de fidelidad extremadamente alto respecto a la máquina original.
Aunque el proyecto web es visualmente muy preciso, Gillow aclara que no se trata de una simulación completa basada en un motor físico. «Los engranajes no se mueven realmente entre sí y las palancas no siguen estrictamente las leyes del contacto físico», explica. No obstante, mediante el cálculo del número de dientes de los engranajes y el mapeo de las levas, se aseguró de que la trayectoria de movimiento de cada componente en el entorno virtual fuera idéntica a la del estado operativo real.
Este proyecto da continuidad a las exploraciones previas de Gillow en el campo de la recreación digital. En 2016 desarrolló el «Virtual Colossus» y en 2017 completó la reconstrucción digital de la máquina de cifrado «Virtual Lorenz». Con el lanzamiento del proyecto SG-41, el público ahora tiene la oportunidad de examinar de cerca, a través de una ventana en el navegador, este complejo capítulo de la historia de la criptografía bélica.