Un estudio reciente publicado en JAMA Network Open establece una correlación directa entre la posesión de planes de salud con deducibles elevados y resultados de supervivencia adversos en pacientes diagnosticados con cáncer. Los investigadores observaron que estos individuos enfrentaron una menor supervivencia general y específica de la enfermedad en comparación con aquellos asegurados bajo planes más tradicionales.
Los hallazgos sirven como una advertencia severa sobre las implicaciones financieras y médicas de la creciente tendencia a optar por planes con altos costos de bolsillo para mitigar las primas mensuales. Esta dinámica se agrava actualmente para los inscritos en el mercado de la Ley de Cuidado de Salud a Precio Asequible (ACA) en Estados Unidos.
Los costos de las primas de los planes ACA se han disparado este año tras el vencimiento de créditos fiscales cruciales aprobados por el Congreso. Datos preliminares de 2026 indican que, además de una menor inscripción general, muchos consumidores están seleccionando planes bronce, que típicamente son planes de deducible alto.
Los investigadores, liderados por Justin Barnes de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, definieron los planes de deducible alto (HDHP) basándose en umbrales entre $1,200 y $1,350 para individuos entre 2011 y 2018. Para ponerlo en perspectiva actual, el deducible promedio para un plan bronce ACA en 2026 ronda los $7,500, según KFF.
Es bien sabido que costos de bolsillo tan elevados inducen a los pacientes a retrasar o reducir la atención médica necesaria, lo que incluye posponer visitas médicas, pruebas de diagnóstico o tratamientos esenciales. El objetivo del estudio fue cuantificar si esta evitación se traducía directamente en peores tasas de supervivencia oncológica.
Aunque los resultados pueden parecer intuitivos dada la necesidad de atención continua en oncología, la evidencia cuantifica el costo humano de las estructuras de seguros basadas en altos deducibles. Esto plantea serias preguntas sobre la equidad en el acceso a la atención médica en el sistema estadounidense.
El contexto de la escalada de costos en el sector salud sugiere que la presión financiera sobre los hogares continuará impulsando la adopción de planes más baratos en prima pero más costosos en uso. Las aseguradoras y los legisladores deberán considerar estas consecuencias directas en la morbilidad y mortalidad.