A medida que se acerca la jornada electoral en Hungría, TikTok ha anunciado oficialmente la eliminación de diversas redes encubiertas que buscaban interferir en los resultados de los comicios. Esta medida responde al creciente problema de la desinformación en el periodo previo a la votación.
La plataforma confirmó a los medios que, desde diciembre pasado, ha bloqueado más de 300 cuentas que se hacían pasar por candidatos electorales o funcionarios electos. Asimismo, TikTok tomó medidas contra seis redes de influencia encubierta. La mayoría de estas redes difundían narrativas favorables al partido gobernante Fidesz, mientras que otros grupos más pequeños se dedicaban exclusivamente a publicar contenido negativo sobre el primer ministro Viktor Orbán y su formación política.
Narrativas falsas para alterar el clima electoral
La organización húngara de verificación de datos Lakmusz señaló que, durante la campaña, han circulado masivamente contenidos políticos falsos o engañosos, dirigidos principalmente contra el líder opositor Péter Magyar. Estos contenidos aparecían en sitios web que se disfrazaban de fuentes de noticias legítimas para difundir rumores sobre supuestos intentos de «golpe de Estado» de Magyar o planes para reinstaurar el servicio militar obligatorio.
Las investigaciones de Lakmusz indican que estas operaciones presentan similitudes, tanto en sus métodos de coordinación como en el uso de infraestructura engañosa, con acciones vinculadas anteriormente a actores rusos. No obstante, hasta el momento no hay pruebas directas que vinculen estas actividades con una dirección directa del Kremlin.
Por otro lado, el medio de investigación Direkt36 reveló una «operación organizada» contra los sistemas informáticos del Partido Tisza, al que pertenece Magyar. Algunos miembros del equipo técnico del partido intentaron denunciar estos ataques, pero terminaron siendo objeto de investigaciones penales y registros por parte de las autoridades húngaras. El portavoz del gobierno, Zoltán Kovács, afirmó en redes sociales que los servicios de inteligencia ucranianos habían orquestado estas actividades junto con figuras de la oposición y un periodista, aunque no presentó pruebas. Las fuerzas informáticas de Ucrania negaron posteriormente todas las acusaciones.
Por su parte, Balázs Orbán, director de campaña del partido gobernante Fidesz, acusó a las plataformas sociales de censurar su material de campaña. Afirmó que los usuarios de Facebook no pudieron dar «me gusta» a los contenidos del Fidesz durante los últimos días. En respuesta, un portavoz de Meta negó estas acusaciones, asegurando que no se ha impuesto ninguna restricción a la cuenta del primer ministro y que los sistemas de la plataforma aplican las normas comunitarias de forma equitativa para identificar y frenar cualquier comportamiento coordinado que abuse de los mecanismos de denuncia.
Estos comicios son considerados por los analistas como el desafío más serio para Orbán desde que asumió el poder en 2010. Su principal rival, Péter Magyar, quien formó parte del círculo interno del Fidesz, lidera varias encuestas. Actualmente, más de una cuarta parte del electorado húngaro aún no ha decidido su voto.