xiand.ai
Internacional

Soberanía Digital: Europa Desafía el Dominio Tecnológico de EE. UU.

La creciente dependencia de la infraestructura en la nube estadounidense expone a Europa a riesgos geopolíticos y de disrupción. Es tiempo de construir una independencia digital soberana.

La Era

The Digital Sovereignty Imperative: Europe Bets on Open Source to Break US Tech Chains
The Digital Sovereignty Imperative: Europe Bets on Open Source to Break US Tech Chains

p { text-align: justify; }Imagine un fallo sistémico: los pagos se detienen, los sistemas hospitalarios colapsan y las herramientas de comunicación desaparecen. Este escenario, que parece sacado de una distopía, se acerca peligrosamente a la realidad cuando consideramos la infraestructura digital crítica de Europa. Un tirón de cable, ya sea por un ciberataque, un desastre natural o una disputa geopolítica, podría dejar al continente desconectado de los servicios esenciales que hoy residen en servidores extranjeros.

En el Foro Económico Mundial de Davos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, articuló un “imperativo estructural”: la necesidad de forjar una nueva forma de independencia, especialmente en capacidad tecnológica y seguridad. Este llamado no es retórico; es una respuesta directa a una vulnerabilidad palpable.

El núcleo del problema reside en la concentración de la computación en la nube. Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure y Google Cloud dominan aproximadamente el 70% del mercado europeo, dejando a los proveedores locales con apenas un 15%. Esta dependencia crea un riesgo sistémico. Investigaciones recientes confirman que depender de tan pocos actores globales incrementa la exposición del sector público y privado europeo a interrupciones, como lo demostraron los incidentes de AWS en 2025 o el fallo de Cloudflare que afectó a plataformas clave.

Afortunadamente, la reacción europea está cobrando forma. Ciudades pioneras están cuantificando el riesgo. En Helsingborg, Suecia, un proyecto prueba cómo operarían los servicios públicos esenciales (desde recetas médicas hasta asistencia social) en un escenario de apagón digital. El objetivo es modelar la preparación ante crisis, entendiendo qué nivel de riesgo es tolerable en cada sector.

Más allá de la planificación, existen movimientos concretos hacia la soberanía digital. El estado alemán de Schleswig-Holstein ha dado un paso radical, sustituyendo cerca del 70% de sus licencias de Microsoft por alternativas de código abierto (Open Source), tratando esta tecnología como un bien público digital que puede ser alojado bajo condiciones soberanas.

Francia, Alemania, Países Bajos e Italia están invirtiendo en plataformas colaborativas (chat, video, gestión documental) de código abierto, concebidas como “bloques de Lego digitales” que las administraciones pueden gestionar internamente. En Suecia, la Agencia Nacional de Seguros opera un sistema de colaboración similar en centros de datos domésticos, ofreciéndolo como alternativa soberana.

Para Xiandai, el mensaje es claro: la infraestructura digital debe ser tratada con la misma seriedad que las carreteras o las redes eléctricas. El control, mantenimiento y la preparación ante fallos son responsabilidades públicas ineludibles, no meros servicios externalizados a gigantes tecnológicos sujetos a influencias externas.

La Comisión Europea impulsa marcos de soberanía en la adquisición de servicios en la nube y el próximo Acta de Desarrollo de Nube e IA buscará enfocar recursos en esta área. Las licitaciones públicas deben priorizar seguridad, apertura e interoperabilidad sobre el mero coste. Si bien la independencia digital total es inalcanzable, Europa está sentando las bases para garantizar que sus sistemas permanezcan funcionales y bajo control propio, incluso cuando el horizonte digital se nuble.

Fuente citada: The Conversation.

Comentarios

Los comentarios se almacenan localmente en tu navegador.