El Ministerio de Defensa (MoD) del Reino Unido ha anunciado sus planes para adquirir con urgencia el sistema de interceptación «Skyhammer», desarrollado por la startup británica Cambridge Aerospace. El acuerdo, diseñado para contrarrestar la proliferación de drones de ataque de diseño iraní, permitirá que esta tecnología sea desplegada tanto por las fuerzas británicas como por sus socios en el Golfo Pérsico.
Se espera que las primeras entregas de estos interceptores comiencen tan pronto como en mayo. Este cronograma supone una ruptura significativa con los ciclos habituales de adquisición de defensa británicos, que suelen caracterizarse por largas fases de desarrollo y pruebas.
Despliegue rápido para combatir la amenaza de los drones
Un grupo de trabajo especializado dentro de la Dirección Nacional de Armamento (NAD) del Ministerio está liderando la adquisición. Según fuentes ministeriales, la iniciativa busca brindar apoyo tecnológico inmediato a los aliados en Oriente Medio, quienes se enfrentan a un panorama de amenazas en constante evolución.
El Skyhammer es un arma de 18 kilogramos, lanzada desde tubo, equipada con un motor turborreactor y alas desplegables. Informes del sector presentados en la conferencia Defence and Security Equipment International (DSEI) del año pasado detallan que el interceptor mide menos de un metro de largo, cuenta con una envergadura de 1,3 metros y es capaz de alcanzar velocidades de hasta 700 km/h con un alcance de 30 kilómetros.
Aunque el Ministerio de Defensa confirmó que el contrato aún no se ha cerrado, un portavoz describió el acuerdo como una operación «multimillonaria». El paquete incluirá los misiles y los lanzadores, además de servicios de asistencia técnica, integración y formación para los usuarios finales.
Las dudas sobre el proceso de selección de Cambridge Aerospace siguen sin respuesta. El Ministerio declinó aclarar si se llevó a cabo una licitación competitiva, alegando motivos de confidencialidad comercial. El consejo de administración de la startup incluye al exministro de Defensa británico Grant Shapps, quien fue nombrado presidente el año pasado, una conexión que ha suscitado críticas sobre la transparencia del proceso de contratación.
Cambridge Aerospace no quiso ofrecer más detalles más allá del anuncio inicial del Ministerio. Esta medida se suma a una serie de esfuerzos recientes del Reino Unido por acelerar el desarrollo de capacidades de defensa aérea de bajo coste, incluyendo las pruebas de cohetes guiados por láser de la Real Fuerza Aérea y otras iniciativas más amplias para dotar a los buques de la Marina Real de defensas contra amenazas aéreas no tripuladas.