Documentos judiciales recientemente desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelan comunicaciones más extensas y cordiales entre el director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, y el condenado Jeffrey Epstein. Los correos electrónicos, hechos públicos el viernes, sugieren que ambos intentaron coordinar visitas de Musk a la isla privada de Epstein en Little St James en dos ocasiones distintas.
Los intercambios de 2012 y 2013 muestran intentos de fijar fechas para el viaje, aunque finalmente no se materializó. En un correo de diciembre de 2013, Musk preguntó por un momento oportuno para visitar la zona de las Islas Vírgenes Británicas, a lo que Epstein respondió ofreciendo días específicos. Musk finalmente indicó que la logística impediría el encuentro, y Epstein expresó su decepción por no poder reunirse.
Un intercambio anterior, en noviembre de 2012, involucró a Epstein preguntando a Musk cuántas personas asistirían en helicóptero, a lo que Musk respondió mencionando a su entonces esposa, Talulah Riley, y preguntando por la fiesta más animada en la isla. Musk también declinó una invitación posterior de Epstein para una fiesta, indicando que buscaba una experiencia isleña pacífica tras un año de trabajo intenso.
Estos documentos parecen contradecir declaraciones previas de Musk, quien en 2019 afirmó a Vanity Fair que Epstein era un "depravado obvio" y que él había rechazado repetidamente las invitaciones a su isla. La divulgación añade una capa de complejidad a las relaciones del magnate tecnológico con figuras controvertidas.
Además de los correos sobre visitas, los archivos incluyen un correo de 2013 donde la asistente de Epstein, Lesley Groff, parecía confirmar un almuerzo con Musk en las instalaciones de SpaceX. También hay registros de Epstein felicitando a Musk tras un lanzamiento de cohete de SpaceX en marzo de 2013, aunque el resultado de estos encuentros es incierto.
Musk ya había enfrentado escrutinio por menciones anteriores en documentos judiciales, incluyendo un calendario de Epstein de 2014 que recordaba una posible visita de Musk a la isla. El CEO ha negado sistemáticamente cualquier vínculo personal significativo, limitando su contacto conocido a una breve visita al apartamento de Epstein en Manhattan con fines de investigación para un libro.
La publicación de estos tres millones de documentos judiciales continúa arrojando luz sobre la red de contactos de Epstein antes de su muerte en prisión en 2019. Los representantes de Musk y su compañía de inteligencia artificial, xAI, no emitieron comentarios inmediatos sobre los nuevos hallazgos.