xiand.ai
IA

Profesores de inglés refuerzan la exigencia de copias impresas ante el auge de la IA

Diversos catedráticos de literatura en Yale están revirtiendo las políticas de uso de tecnología en clase, priorizando lecturas físicas sobre formatos digitales. La medida busca mitigar las distracciones y disminuir la dependencia de los estudiantes en resúmenes generados por inteligencia artificial. Este movimiento subraya una tensión creciente entre la integración tecnológica y la profundidad del análisis textual.

La Era

Academics Revert to Printed Texts Amid AI Concerns and Distraction Mitigation
Academics Revert to Printed Texts Amid AI Concerns and Distraction Mitigation
Publicidad
Publicidad

Ante la proliferación de la inteligencia artificial y las crecientes preocupaciones sobre la distracción en el aula, varios profesores de inglés han intensificado la exigencia de copias físicas de los materiales de lectura, según reportó el Yale Daily News.

El núcleo de esta tendencia reside en la convicción de que el formato impreso fomenta una lectura más atenta y crítica, dificultando el acceso rápido a resúmenes generados por chatbots de IA. La profesora Kim Shirkhani, quien enseña “Lectura y escritura del ensayo moderno”, cambió su política este semestre para requerir copias impresas, citando una mejora significativa en la calidad de las discusiones en clase.

Shirkhani afirmó que la lectura en papel hace que los estudiantes sean menos propensos a depender de resúmenes automatizados, mejorando la participación en clase “por órdenes de magnitud”. Aunque la decisión final recae en cada instructor, otros colegas han adoptado prácticas similares, como Pamela Newton, quien eliminó la opción de usar tabletas para reducir la “infiltración de tecnología” en sus seminarios.

Newton expresó sentirse “paranoica” sobre la posibilidad de que los estudiantes estuvieran enviando mensajes de texto en lugar de participar activamente, a pesar de que antes permitía el uso de iPads para anotaciones. Este cambio representa un esfuerzo consciente por “nadar contra la corriente del uso de la IA” y regresar al trabajo con “pluma y papel”, explicó la profesora.

No todos los educadores han adoptado restricciones tan estrictas; algunos mantienen políticas previas que permiten la tecnología por razones de accesibilidad, costo o impacto ambiental. La profesora Stephanie Kelley señaló la gran cantidad de papel que termina desechada después de las clases, cuestionando por qué el costo del material recae en humanidades en lugar de cursos con libros de texto costosos.

Para abordar el impacto económico, el Consejo Universitario de Yale (YCC) ha impulsado estipendios para ayudar a estudiantes de primera generación y de bajos ingresos a cubrir los costos de impresión. Estos paquetes pueden variar, con precios reportados entre $20 y más de $150 para paquetes extensos a través de servicios como TYCO Print.

La profesora Nancy Yousef enfatizó que el aula de inglés debe ser un espacio especial para la conversación sin pantallas, haciendo más imperativo el contacto directo con el texto ante el avance de la IA. Ella considera que la literatura es una práctica de atención, buscando que los estudiantes desarrollen preguntas profundas en lugar de meros puntos clave para presentaciones.

El aumento en la demanda de paquetes impresos es evidente, ya que los cursos de primavera ofrecieron 34 paquetes TYCO, un incremento respecto a los 20 ofrecidos el año pasado en el mismo periodo. Este fenómeno sugiere una reevaluación fundamental sobre cómo el entorno digital afecta la adquisición profunda de conocimientos en humanidades.

Etiquetas

Publicidad
Publicidad

Comentarios

Los comentarios se almacenan localmente en tu navegador.

Publicidad
Publicidad