En un giro que subraya la creciente fricción entre la narrativa estatal y la disidencia ciudadana, la administración estadounidense ha cruzado un umbral preocupante en el uso de la inteligencia artificial con fines comunicacionales. Tras la detención de varios manifestantes que interrumpieron servicios en una iglesia de Minnesota —en protesta por la afiliación de un pastor con ICE—, las autoridades optaron por amplificar el mensaje mediante una alteración digital flagrante.
El foco recayó en Nekima Levy Armstrong, una prominente abogada de derechos civiles y exdirectora de la NAACP local. Mientras la fiscal federal Pam Bondi confirmaba la orden de arresto, alegando que Armstrong fue instrumental en la organización del evento —calificado como un “ataque coordinado”—, la Casa Blanca utilizó las redes sociales para burlarse de su detención. La táctica fue la publicación de una fotografía de Armstrong esposada, la cual había sido manipulada mediante IA para mostrarla en un estado de llanto abierto, exagerando su angustia.
Este acto de manipulación digital fue confirmado por la propia administración. Mientras que la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, compartió lo que parecía ser la imagen original, con una expresión más neutra, la Casa Blanca defendió su acción con una declaración críptica: “La aplicación de la ley continuará. Los memes continuarán.” Este episodio no es un caso aislado; previamente, la administración ha empleado imágenes generadas por IA, incluyendo representaciones de migrantes llorando o figuras políticas junto a caimanes con gorras de ICE, promoviendo narrativas específicas sobre sus políticas fronterizas.
Las detenciones, que también incluyeron a Chauntyll Louisa Allen y William Kelly, se fundamentan en presuntas violaciones de la Ley FACE, que prohíbe las amenazas a lugares de culto. El contexto de la protesta radicaba en la supuesta conexión del pastor David Easterwood, quien se cree es director interino de la oficina de campo de ICE en St. Paul, con tácticas agresivas de la agencia. Los manifestantes coreaban consignas exigiendo “Justicia para Renee Good”, una mujer asesinada por un agente de ICE.
El intento de acción legal contra el exancla de CNN, Don Lemon, quien cubría el evento como periodista, fue rechazado por un juez de Minnesota. Este incidente, donde la tecnología de generación de imágenes se emplea abiertamente para deslegitimar y ridiculizar a opositores políticos en el momento de su detención, establece un precedente inquietante. La capacidad de la IA para difuminar la línea entre el registro fáctico y la sátira maliciosa se convierte, en este escenario, en una herramienta de guerra informativa institucionalizada.
Fuente: Basado en informes de *New York Magazine* y otras fuentes citadas.