Ante la rápida expansión de la infraestructura de inteligencia artificial en el Reino Unido, los inversores han puesto su mirada en la energía nuclear como solución al cuello de botella eléctrico que enfrentan los centros de datos. Según datos recientes de la firma de inteligencia de mercado Tracxn, el capital institucional se está volcando en la innovación nuclear privada, al considerarla una vía eficaz para alcanzar la "soberanía energética" y garantizar un suministro constante y sostenible.
Inyección de capital en el ecosistema nuclear
Tracxn señala que el Plan de Acción de Oportunidades de IA del gobierno británico, sumado a la volatilidad de los mercados energéticos globales, ha disparado la demanda de fuentes de energía estables. A pesar de que el Reino Unido lleva tiempo lidiando con precios eléctricos elevados, la incertidumbre en el suministro provocada por factores geopolíticos ha llevado tanto a empresas como al gobierno a reconocer que la autonomía energética es fundamental para la soberanía nacional en materia de IA.
Las cifras indican que el sector nuclear británico ha captado cerca de 370 millones de dólares en inversiones. Solo en 2024, el sector recibió una inyección de 170 millones. Entre los proyectos que más han atraído el interés del capital destacan Tokamak Energy, centrada en la fusión nuclear, y Blue Energy, dedicada al desarrollo de reactores modulares.
Actualmente, Tracxn sigue de cerca a 83 startups privadas del sector nuclear en el Reino Unido. Estas empresas se concentran principalmente en Abingdon (Oxfordshire) y sus alrededores, una zona que los expertos del sector han bautizado como el "valle nuclear" británico. Además, ciudades como Edimburgo, Bristol y Glasgow se han consolidado como centros neurálgicos de innovación tecnológica en este ámbito.
Esta distribución geográfica está estrechamente vinculada a los centros de investigación de la Autoridad de Energía Atómica del Reino Unido (UKAEA). Las instalaciones experimentales situadas en Culham, Oxfordshire, lograron avances significativos el año pasado en tecnología de imanes de plasma para fusión. Este lugar ha sido designado por el gobierno como la primera "zona de crecimiento de IA", con el objetivo de evaluar cómo la fusión y otras energías sostenibles pueden respaldar las futuras demandas de potencia de cálculo de la inteligencia artificial.
Aunque el flujo de capital es sólido, los reactores modulares pequeños (SMR) y las tecnologías de fusión asociadas aún se encuentran en fase de desarrollo. A medida que la demanda de capacidad de cómputo para la IA sigue aumentando, la capacidad de estas startups para entregar soluciones eléctricas comerciales a tiempo se convertirá en un factor determinante para la competitividad del sector tecnológico británico.