El auge de los avatares engañosos
Estafadores en TikTok están utilizando avatares generados por inteligencia artificial para hacerse pasar por emprendedores negros, aprovechándose de narrativas emocionales fabricadas para vender accesorios de producción masiva con márgenes de beneficio desorbitados. Según un informe de The Verge publicado el 30 de mayo de 2026, estas cuentas aseguran vender productos artesanales, cuando en realidad son artículos idénticos a los que se encuentran en la plataforma de moda rápida Shein por una fracción del precio.
Un ejemplo destacado identificado por The Verge es un avatar de IA llamado Aliyah. En un video publicado en marzo, el personaje aparece llorando mientras suplica apoyo para su supuesto pequeño negocio. El texto en pantalla apela directamente a dinámicas raciales: «Incluso siendo una mujer negra, tengo más fe en que las mujeres blancas se quedarán 13 segundos [en este video] para salvar mi negocio de hebillas de cinturón».
Manipulación emocional y fallos técnicos
The Verge informa que estos videos dependen de la culpa fabricada y de narrativas raciales para impulsar las ventas, a pesar de que el contenido es totalmente sintético. Las inconsistencias técnicas suelen revelar el engaño: la voz del avatar es a menudo robótica y no está sincronizada con la imagen de ella llorando, y la animación presenta errores cuando se limpia las lágrimas. Además, los clips suelen mostrar procesos de fabricación ilógicos, como coser cuero en lugares donde no se requieren costuras.
Este fenómeno no se limita a una sola cuenta. The Verge identificó docenas de perfiles similares operando en TikTok, Facebook e Instagram. Estas cuentas reciclan constantemente los mismos fondos y accesorios, como carretes de hilo o mesas específicas, a través de diferentes avatares generados por IA para crear la ilusión de una producción artesanal legítima.
Aunque estos influencers de IA intentan generar empatía para justificar precios de hasta 40 dólares por artículos que se venden por unos 10 dólares en Shein, el modelo de negocio subyacente es el dropshipping. Al utilizar IA generativa para crear un rostro humano, estos estafadores eluden el escepticismo habitual que los consumidores sienten hacia las tiendas online anónimas. La investigación de The Verge destaca la creciente intersección entre la IA generativa y las tácticas de marketing engañosas en las redes sociales, lo que representa un desafío importante para la protección del consumidor.