El gobierno del Reino Unido ha anunciado una inversión de 15 millones de libras durante los próximos tres años para modernizar sus herramientas de mapeo criminal, como parte de su estrategia para hacer frente al creciente problema de la violencia con armas blancas. Según el Ministerio del Interior, esta iniciativa busca aprovechar un análisis de datos más avanzado para ayudar a las fuerzas policiales a identificar con precisión las zonas de mayor incidencia delictiva.
El sistema de mapeo actual divide a Inglaterra y Gales en 1,46 millones de cuadrículas hexagonales, cada una de aproximadamente 0,1 kilómetros cuadrados. Los datos del Ministerio revelan que, entre abril de 2024 y marzo de 2025, la totalidad de los delitos con arma blanca registrados por la policía se concentraron en menos del 2,5% de estas áreas.
Potenciando la labor policial mediante tecnología
La agencia UK Research and Innovation (UKRI) estará a cargo de la implementación técnica del proyecto. Mediante la integración de inteligencia artificial, el sistema permitirá un reconocimiento de patrones más eficiente y la consolidación de datos multidimensionales para su análisis visual. En su documento de políticas titulado «Salvar vidas, construir esperanza» (Saving Lives, Building Hope), el Ministerio del Interior señala que este análisis microgeográfico permitirá a las autoridades locales identificar con exactitud las calles, los horarios y los factores desencadenantes de los delitos, optimizando así el despliegue policial y las medidas preventivas.
Aunque el 2,5% del territorio pueda parecer una cifra reducida, esta área abarca zonas críticas de Londres, el Gran Manchester y las jurisdicciones de la policía de West Midlands, donde se concentra el 43% de los delitos con arma blanca de todo el país. No obstante, incluso en los centros urbanos, las tasas de criminalidad varían drásticamente entre calles adyacentes.
Tomemos como ejemplo el centro de Londres: la zona que incluye Leicester Square y Trafalgar Square registró más de 45 incidentes con arma blanca en el último año, mientras que en Long Acre, en Covent Garden —a solo una calle de distancia—, se contabilizaron menos de cinco. El centro comercial de Birmingham presenta un patrón similar, con diferencias abismales en los registros delictivos entre manzanas colindantes.
Con el objetivo de reducir a la mitad los delitos con arma blanca, el gobierno ya invirtió el año pasado 5 millones de libras en un programa piloto de «hiperlocalización» en 11 distritos policiales. Este año, el plan se extenderá a 27 distritos con un presupuesto ampliado de 26,25 millones de libras. Además del análisis cartográfico, las medidas incluyen un refuerzo de patrullas en horas punta, el uso de detectores de metales y la expansión de la red de cámaras de vigilancia (CCTV).
El Ministerio del Interior también planea aumentar de 10 a 50 el número de vehículos policiales equipados con sistemas de reconocimiento facial en tiempo real (LFR). Sin embargo, el uso de esta tecnología no está exento de controversia. El mes pasado, la policía de Essex suspendió el uso de estos sistemas tras un estudio que señalaba la existencia de sesgos raciales en la tecnología.