Xiandai Global – La convergencia entre la inteligencia artificial generativa y la creación artística ha alcanzado un punto de inflexión. Más de 700 figuras prominentes de la industria del entretenimiento, incluyendo a pesos pesados como Scarlett Johansson, Cate Blanchett y Joseph Gordon-Levitt, han formalizado una campaña unificada contra las prácticas actuales de entrenamiento de IA que explotan propiedad intelectual sin licencia ni compensación.
Mientras los legisladores en ambos lados del Atlántico debaten normativas esenciales sobre los datos de entrenamiento, el colectivo ha emitido una declaración contundente: “Robar nuestro trabajo no es innovación. No es progreso. Es simple y llanamente robo”. Esta acción subraya la urgencia de proteger no solo los intereses individuales, sino la infraestructura económica y cultural que el sector creativo estadounidense representa a nivel global.
El núcleo de la disputa reside en el 'scraping' masivo de obras protegidas por derechos de autor. La carta abierta señala que las grandes corporaciones tecnológicas, a menudo impulsadas por capital de riesgo, están construyendo plataformas de IA sobre el acervo cultural sin transparencia ni respeto por la ley de propiedad intelectual. Esto amenaza un ecosistema que sustenta millones de empleos y proyecta poder cultural mundial.
La campaña no se limita a la protesta; ofrece una hoja de ruta hacia la coexistencia simbiótica. Los creadores instan a las empresas tecnológicas a adoptar acuerdos de licencia y colaboración, citando ejemplos existentes donde la IA ha avanzado de manera responsable. “Es posible tenerlo todo”, afirma el manifiesto. “Podemos tener una IA avanzada y en rápido desarrollo y asegurar que se respeten los derechos de los creadores”.
La implicación personal de estas figuras es profunda. Scarlett Johansson ha sido una defensora vocal, enfrentando públicamente el uso no autorizado de su imagen y voz, notablemente en el caso de la voz 'Sky' del chatbot GPT-4o de OpenAI, inspirada en su trabajo en la película 'Her'. De manera similar, Cate Blanchett ha advertido sobre el peligro de la “innovación sin imaginación”, mientras que Gordon-Levitt y Blanchett ya habían firmado cartas previas instando a mantener las protecciones de derechos de autor.
Este movimiento representa más que una disputa laboral; es una declaración fundamental sobre el valor intrínseco del trabajo humano en la era algorítmica. La batalla por la autoría se consolida como la frontera definitoria de la próxima década tecnológica.
Fuente: Adaptado de Variety.