SpaceX ha presentado documentación confidencial ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. para iniciar una oferta pública inicial (IPO), según informaron Bloomberg y CNBC. La compañía busca alcanzar una valoración superior a los 1.75 billones de dólares tras su reciente integración con la startup de inteligencia artificial xAI. Este movimiento estratégico posicionaría a la empresa como una de las entidades más valiosas del mercado global.
Una capitalización sin precedentes en el mercado
La empresa aeroespacial pretende recaudar hasta 75,000 millones de dólares, cifra que superaría el récord histórico de Saudi Aramco, que alcanzó los 29,000 millones de dólares en 2019. El proceso de presentación confidencial permite que los reguladores analicen las finanzas de la organización antes de que la información sea accesible al público general. Bloomberg indica que el lanzamiento oficial de la salida a bolsa está previsto para junio.
Aunque Elon Musk no ha emitido un comunicado oficial sobre el trámite, ha dado pistas previas sobre la viabilidad de este paso. En febrero de 2021, el empresario mencionó en la red social X que el servicio de internet Starlink podría cotizar en bolsa una vez que el flujo de caja sea predecible. Recientemente, Musk validó las predicciones del editor Eric Berger sobre la proximidad de este evento financiero.
"Como es habitual, Eric es preciso", afirmó Musk en respuesta a las especulaciones sobre la salida a bolsa de la compañía.
Financiamiento para la infraestructura interplanetaria
Los fondos obtenidos se destinarán a acelerar la frecuencia de vuelos del cohete Starship, así como a la construcción de una base lunar. Un memorando interno revisado por Bloomberg revela que la empresa planea desarrollar centros de datos de inteligencia artificial situados en el espacio. Estos proyectos forman parte de la visión a largo plazo de Musk para transportar carga y tripulación hacia Marte.
Este movimiento financiero ocurre en un momento crítico donde SpaceX compite por el liderazgo tecnológico frente a otras entidades emergentes. Una salida a bolsa en junio otorgaría a la empresa una ventaja competitiva sobre posibles IPO de compañías como OpenAI o Anthropic. La diversificación hacia la IA refuerza la estructura de valor de la firma más allá del transporte aeroespacial.
La ejecución de estos planes enfrenta desafíos técnicos considerables, incluyendo las explosiones previas durante las pruebas de Starship. A pesar de estos contratiempos, la escala de la inversión planeada sugiere una confianza agresiva en la capacidad de escalado de la tecnología. El mercado observará ahora si la demanda de acciones sostiene una valoración de tal magnitud.
El éxito de esta operación determinaría la capacidad de SpaceX para financiar la infraestructura necesaria para la colonización espacial. De concretarse, la empresa transformaría no solo el sector aeroespacial, sino también el ecosistema de la inteligencia artificial aplicada al espacio. Los próximos meses serán decisivos para confirmar los términos finales de la oferta pública.